Por este motivo el precio del diésel sube a mayor ritmo que el de la gasolina La guerra de Irán ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, la puerta de salida de la mayor parte del petróleo que se comercia en todo el mundo. Las consecuencias no han tardado en notarse desde el pasado 28 de febrero con un aumento del precio del combustible sin precedentes.El litro de diésel y la gasolina se ha disparado hasta más de los 2 euros en las gasolineras premium. La subida ha sido enorme, pero unos conductores notarán más el aumento en los precios que otros.La gasolina y el diésel se disparanEl litro de gasolina 95 ha subida un 12,7% desde el inicio de la guerra de Irán, pero el diésel se ha llevado la peor parte. Este combustible sube de la media de 1,465 euros por litro a 1,838.El aumento del diésel es del 25,4 % respecto al 12,7% de la gasolina, según los datos del organismo Geoportal de Hidrocarburos proporcionados al Ministerio de Transición. El coste del llenado del depósito ha subido considerablemente.Un depósito medio de 50 litros de gasolina 95 suponía un coste de unos 74,85 euros, ahora sube hasta los 84,40 euros desde el inicio del conflicto. Los conductores tendrán que pagar 9,55 euros adicionales, pero los de diésel tendrán que hacerlo hasta 18,65 euros.La preocupación de los ciudadanos no deja de crecer, incluso tras conocer que el aumento del precio del combustible en España es más bajo que en otros países de Europa. Cada día que se alarga el conflicto, tiene un coste para los conductores.El diésel marca un récord de subidaLas gasolineras de todo el país, incluso algunas low cost, empiezan a rozar los dos euros para el diésel. El precio de barril de Brent se ha disparado hasta el punto de que algunos países empiezan a liberar las reservas para reajustar los precios, es la ley de la oferta y la demanda.El diésel ha sido el más golpeado desde el inicio de la guerra de Irán gracias a su dependencia del precio de barril de Brent. Este carburante aprovecha más producto ya refinado, el cual se marca en los mercados mayoristas internacionales.La ley de la oferta y la demanda vuelve a marcas los precios. Europa es importador de diésel, lo que tensiona aún más los precios. Los países como España dependen del carburante que cruza el estrecho de Ormuz, ahora totalmente bloqueado.A esto se suma la inestabilidad en todos los países de Oriente Medio. Algunos grandes productores como Omán o Arabia Saudí buscan rutas alternativas al estrecho de Ormuz, pero no es una tarea sencilla.Los costes de reorientar toda la cadena de suministro del petróleo mundial son solo el inicio, también se producen ataques continuos a petroleros y refinerías de Oriente Medio. La presión geopolítica termina siendo una palanca sobre las cotizaciones del precio del barril en el mercado.Otro factor que ha disparado el precio del diésel es el nivel de las reservas para un combustible que de por sí tiene más demanda que la gasolina. Los analistas incluso han llegado a advertir del riesgo de desabastecimiento si el conflicto se alarga.