El precio del combustible no para de subir, tanto en la gasolina como en el diésel. En muchas gasolineras de España, el gasoil ya supera los 2 euros por litro. Esta cifra no se había visto desde la crisis energética de 2022, cuando el diésel alcanzó los 2,10 euros y la gasolina llegó a 2,14 euros por litro. La situación en Oriente Medio está dejando un panorama en el que llenar el depósito se está convirtiendo en un auténtico lujo. Cada visita a la gasolinera duele más que la anterior y, para muchos conductores, el gasto empieza a ser difícil de asumir. Repostar cuesta cada día un poco más y ante la desesperación por los precios, algunas personas recurren a prácticas ilegales para conseguir combustible. Un ejemplo de esta situación ha tenido lugar recientemente en el polígono industrial La Verde, en el municipio cántabro de Camargo. Un hombre publicó un vídeo en redes sociales mostrando varios vehículos que habían amanecido completamente vacíos, con cerraduras rotas y los tapones tirados por el suelo. Robo de combustible en Cantabria En ese mismo polígono, la Guardia Civil detuvo a dos vecinos de Santander como presuntos autores del robo de unos 100 litros de combustible, repartidos en seis garrafas. Según la investigación, una patrulla que realizaba labores de vigilancia sorprendió a uno de los implicados en actitud sospechosa durante la madrugada del 17 de marzo. Al verse descubierto, intentó ocultarse entre los vehículos. Dos detenidos por el robo de 100 litros de combustible en un polígono de Camargo. Según ha recogido Europa Press, los agentes localizaron junto a él un coche abierto y tres garrafas llenas de combustible cuya procedencia no pudo justificar. Tras inspeccionar el entorno, hallaron otras tres garrafas. Una de ellas estaba aún conectada mediante una goma al depósito de un camión, cuya tapa de seguridad había sido forzada. El hombre fue detenido en el acto y, posteriormente, las investigaciones permitieron identificar y arrestar a un segundo implicado. Esa misma noche se registraron también daños y sustracción de carburante en otros 16 vehículos pertenecientes a una misma empresa ubicada en el polígono. Las pesquisas siguen abiertas para determinar si los dos detenidos guardan relación con todos los robos cometidos en la zona. Otros casos en Madrid Lo ocurrido en Cantabria no es un caso aislado. Hace unas semanas, un joven compartió en Instagram un vídeo denunciando una situación similar en Madrid. Al volver de entrenar, decidió pasar por la calle donde había dejado su coche aparcado y, de repente, vio la tapa del depósito tirada en el suelo. En cuestión de segundos se dio cuenta de que alguien había forzado el acceso al depósito para vaciarlo. En el vídeo, el joven relataba lo sucedido visiblemente sorprendido y, sobre todo, indignado, sin entender por qué alguien sería capaz de hacer algo así. “¿Cómo puede ser la peña tan miserable?”, se preguntaba. ¿Cómo evitar el robo de gasolina? Una de las formas más efectivas de evitar el robo de combustible es asegurarse siempre de cerrar bien el coche con llave. Aunque parezca básico, muchos robos se producen cuando el vehículo queda mal cerrado o la tapa del depósito no encaja por completo. Dedicar unos segundos a comprobar que todo está bloqueado puede marcar la diferencia. Otro punto clave es elegir bien dónde aparcar. Los ladrones suelen actuar en zonas oscuras, poco transitadas o sin vigilancia, porque pueden manipular el depósito sin ser vistos. Optar por calles iluminadas, lugares concurridos o áreas videovigiladas reduce enormemente el riesgo de sufrir un robo de gasolina. Tapa del depósito forzada. También es importante conocer las técnicas más habituales. En la mayoría de los casos, los ladrones fuerzan la tapa y extraen el combustible con una manguera y una bomba manual. En situaciones más extremas llegan incluso a perforar el depósito, lo que no solo deja el tanque vacío, sino que provoca una avería cara de reparar. Detectar señales como olor a gasolina, tapones fuera de su sitio o manchas en el suelo puede ayudarte a actuar a tiempo y evitar que vuelva a ocurrir.