Desde su llegada a la industria del motor, los híbridos enchufables se han ganado la fama de ser el punto intermedio entre los coches eléctricos y los de combustión tradicionales. Sobre el papel, ofrecen lo mejor de ambos mundos. Por un lado, permiten circular en modo eléctrico para moverse por ciudades en trayectos cortos. Por otro lado, mantienen la autonomía de un automóvil de gasolina o diésel.De hecho, muchos conductores los ven como la opción más equilibrada, y su principal inconveniente suele ser el elevado precio. A pesar de ello, no todos los expertos del sector comparten ese entusiasmo, y algunos llevan un tiempo advirtiendo de que los híbridos enchufables tienen ciertos problemas y limitaciones. Su principal problema Como suele ocurrir, los fabricantes resaltan lo bueno de sus vehículos y esconden lo malo. En este sentido, uno de los expertos en motor de Autoverso ha asegurado que los híbridos enchufables no son lo que parece: "Te lo han vendido como la solución perfecta, pero nadie te cuenta que el gran problema de estos coches es su peso". Y es que si bien los vehículos electrificados, por su propia naturaleza, ya son pesados, en el caso de los híbridos este inconveniente se multiplica. "Tienen baterías de hasta 400 kilos, que es como si llevases siempre cinco personas dentro del coche". Ese peso extra tiene un impacto evidente en el consumo de combustible. "Te dicen que tienen un consumo de 2,5 litros a los 100 kilómetros, pero eso es puro marketing. Si resulta que de los 100 kilómetros que haces, 60 son eléctricos, pero ¿y cuándo se gasta la batería? El consumo sube entre un 15% y un 20% frente a un térmico normal", afirma el especialista. Comparación con los eléctricosUn experto en coches carga contra los híbridos enchufables: "Te lo han vendido como la solución perfecta, pero nadie cuenta esto" El experto añade que, en muchos casos, un eléctrico es una mejor opción porque suelen tener 400 o 500 kilómetros de autonomía, pero se cargan una vez a la semana, mientras que los híbridos pueden recorrer 50 o 60 kilómetros pero se deben cargar todos los días. "Más peso, más consumo. Más consumo, más gasto. Más cargas, más degradación de batería. Haz números", concluye.