Cada vez es más habitual ver semáforos con cámaras incorporadas en las ciudades españolas para sancionar a aquellos conductores que apuran demasiado y cruzan cuando la luz ya está en rojo. Estos dispositivos son capaces de detectar cualquier error al volante, y su sola presencia ha servido para mejorar la seguridad y controlar infracciones, pero al mismo tiempo han generado nuevas dudas.Y es que hay ciertas situaciones que son más comunes de lo que parece y que no siempre está claro si pueden acabar en sanción o no. Por ejemplo, es algo que ocurre con los semáforos en amarillo. Por norma general obligan a detener la marcha, pero los conductores deben seguir si la detención resulta peligrosa. Por eso, hay quienes se preguntan qué pasa si una cámara les pilla pasando en amarillo. Qué dice la ley Aunque hay que tener en cuenta que si el coche está demasiado cerca de la intersección y no puede parar de forma segura puede continuar la marcha, el Reglamento General de Circulación indica que la luz amarilla de los semáforos obliga a los conductores a detenerse como si se tratase de un semáforo en rojo. Si un agente de tráfico ve a un vehículo saltándose esta norma, puede imponer una sanción de hasta 200 euros y la retirada de 4 puntos del carné de conducir. La situación cambia si en vez de un agente de tráfico, la infracción la detecta un semáforo con cámara. Desde el Ayuntamiento de Madrid, una de las primeras entidades en utilizar el control foto-rojo, explican que en esos casos no habrá denuncia porque los equipos están diseñados para estar conectados directamente al foco rojo del semáforo, por lo que únicamente pueden obtener fotografías cuando el semáforo se encuentra en fase roja. ¿Te puede multar un semáforo con cámara si cruzas en amarillo? Esto es lo que dice la ley en EspañaAdemás, para evitar la tramitación de denuncias dudosas, los agentes de movilidad validan una por una todas las posibles denuncias. Es decir, las autoridades solo envían las sanciones en las que existe una fotografía del vehículo antes de la línea de detención con el semáforo en rojo y otra fotografía después de la línea de detención con el semáforo también en rojo. Recurrir una multa En el caso de haber recibido una multa en la que las imágenes no son claras o el semáforo está en ámbar, el conductor puede recurrirla. Para ello, lo primero que debe hacer es anotar el número de expediente y recurrir al Ayuntamiento que corresponda en un plazo de 20 días naturales. En este punto hay que redactar un escrito en el que se expongan las alegaciones contra la sanción, ya sea que el cruce se pasó en amarillo porque la situación era peligrosa o porque no había tiempo para reaccionar. Después, solo queda esperar a la respuesta.