Hasta hace no demasiado tiempo, la idea de ver coches autónomos parecía algo reservado para la ciencia ficción o, en todo caso, para un futuro lejano. Sin embargo, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados y muchos vehículos actuales ya incorporan sistemas capaces de acelerar, frenar y seguir el trazado de la carretera sin necesidad de que intervenga el conductor.Eso sí, hay que decir que los coches que "conducen solos" no son exactamente como los imaginábamos. Dejando de lado los taxis sin conductor que ya funcionan en algunos países, que un vehículo de uso personal incorpore sistemas de circulación autónoma no significa que el conductor pueda desentenderse por completo.Dormir o leer en un coche autónomo: la ley en España es clara al respecto y lo prohíbe con multas de hasta 500 euros Qué dice la ley En un mundo ficticio, un coche autónomo ofrece la posibilidad de hacer cualquier cosa mientras va de un sitio a otro porque el vehículo circula solo. Es decir, sería posible dormir de camino al trabajo o leer en un trayecto largo. La realidad es muy distinta, o al menos en España. Y es que se han hecho virales algunos vídeos en los que un coche va por una autopista estadounidense mientras el conductor duerme, pero eso es algo que la legislación española no permite. Concretamente, el artículo 18 del Reglamento General de Circulación exige atención permanente en la conducción: "El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía". Posibles multas Iván Felipe, policía local con más de 20 años de experiencia y fundador de Preopol, ha explicado que si el conductor pierde esa atención necesaria estaría realizando una conducción negligente. Es decir, supone una infracción grave que puede ser conducción temeraria administrativa y llegar hasta los 500 euros de multa. La situación es todavía más grave si el hecho de no prestar atención a la carretera supone un peligro para terceros. En esos casos ya no solo se trata de una multa, sino de un delito del artículo 380 del Código Penal. En definitiva, el conductor siempre debe estar alerta y preparado para tomar el control del vehículo en cualquier momento.