En la carretera no hay tiempo para interpretar mensajes complejos y por eso las señales de tráfico están diseñadas para ser claras y fácilmente comprensibles. El mejor ejemplo de ello son los semáforos, que tradicionalmente se basan en tres colores que corresponden a tres instrucciones básicas que puede reconocer cualquier persona, incluso aquellas que no tengan el carné de conducir.Sin embargo, la señalización ha evolucionado, y por eso hay algunos puntos de España en los que empiezan a verse ciertas configuraciones que pueden generar dudas entre los conductores. Por ejemplo, hay algunas ciudades en las que se han instalado semáforos en los que la luz roja y la amarilla se encienden al mismo tiempo. Semáforo rojo y amarillo Tal y como indican desde El Debate, no se trata de una medida impulsada por la Dirección General de Tráfico, sino por algunas ordenanzas municipales. Y es que siempre que se respete lo citado en el Reglamento General de Circulación, las ciudades tienen cierta autonomía y pueden crear nuevas señales de tráfico que no contradigan las ya existentes. En este sentido, en Granada han puesto en marcha un nuevo funcionamiento de los semáforos: se encienden a la vez en rojo y amarillo, una combinación ante la que muchos usuarios no tienen claro cómo actuar. Pues bien, funciona como una posición intermedia que se activa cuando el semáforo va a pasar de rojo a verde. Por eso, funciona como un aviso para que quienes van al volante se preparen y reanuden la marcha nada más el semáforo se ponga en verde. Más detalles El objetivo de esta medida es que, con el semáforo en verde, los conductores no pierdan ningún segundo en meter la marcha correcta, soltar el pedal del embrague o pisar el acelerador. Granada ha sido la primera ciudad en la que se pueden ver estos semáforos rojos y amarillos, pero hay otros lugares de Europa como Reino Unido en los que este sistema funciona desde hace tiempo.