Para evitar confusiones en la carretera y conseguir que todos los conductores sepan cómo actuar en cada momento, las leyes de tráfico están pensadas para ser directas y fáciles de interpretar. Sin embargo, hay reglas que tienen matices desconocidos por muchos conductores. Pasa incluso con las normas más básicas, y el mejor ejemplo son los semáforos en rojo.Ni siquiera hace falta tener carnet de conducir para saber que un semáforo en rojo obliga a parar y que saltárselo, además de ser peligroso, implica una multa. Pero pocos usuarios son conscientes de que la Ley de Tráfico y Seguridad Vial en España contempla dos excepciones que permiten pasar una intersección aunque la luz del semáforo esté en rojo. Esto dice la leyPasar un semáforo en rojo sin multa: el Reglamento General de Circulación aclara las dos únicas situaciones en las que está permitido El artículo 4.2 del Reglamento General de Circulación establece que una luz roja no intermitente prohíbe el paso y que mientras permanezca encendida "los vehículos no deben rebasar el semáforo ni, si existe, la línea de detención anterior más próxima a aquel". Eso sí, tal y como recuerda el RACE, hay dos excepciones. La primera de las situaciones en las que se permite cruzar un semáforo en rojo es que así lo indique un agente de la autoridad, ya que sus órdenes siempre prevalecen sobre la señalización de la carretera. También se levanta la prohibición para dejar pasar a un vehículo de emergencias. Esto quiere decir que si, por ejemplo, un conductor tiene que rebasar un semáforo en rojo para dejar pasar a una ambulancia, puede hacerlo sin que suponga una multa. Posibles multas Si un agente de tráfico observa a un conductor saltándose un semáforo en rojo, le puede imponer una multa de hasta 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carnet de conducir. Por eso, las autoridades recomiendan no entrar en el cruce cuando el semáforo está en ámbar, ya que si justo en el momento de rebasar la línea ha cambiado a rojo el conductor estaría cometiendo una infracción. En los últimos años ha aumentado el número de intersecciones con cámaras de vigilancia que captan a los conductores que no respetan los semáforos. Existe la posibilidad de que dichos dispositivos se activen al ver a un coche pasar en rojo aunque haya sido para dejar paso a un vehículo de emergencias. En esos casos el conductor puede recurrir la multa presentando una alegación en un plazo de 20 días.