Una de las firmas de todoterrenos más populares en nuestro país a finales de los noventa y principios de los dos mil se prepara para iniciar una segunda etapa comercial. Según adelanta el portal especializado coches.net, Galloper va a volver a vender automóviles en el mercado español tras el acuerdo firmado entre un grupo empresarial nacional y la compañía china Anhui Coronet, encargada de la fabricación de los vehículos.Esta nueva etapa arrancará a finales de este mismo año a través de una red de distribución propia y con dos productos que ya cuentan con la aprobación de las autoridades europeas: el todoterreno S 15 y el pick-up P 15, ambos asociados a mecánicas de gasolina.Una estructura independiente con planes de expansiónLa encargada de gestionar este regreso es la sociedad Galloper Ibérica, un proyecto liderado por el empresario Carlos Lobato junto a un equipo de inversores. Esta entidad no guarda ninguna relación con la filial de Mitsubishi que operó en España entre 1998 y 2005. La empresa establecerá su sede corporativa en Madrid, mientras que en Barcelona ubicará su centro logístico de recambios y los departamentos de ventas y postventa.El plan de negocio contempla comenzar la actividad comercial con 30 concesionarios a finales de año hasta alcanzar los 60 puntos de venta para cubrir todo el territorio nacional. Además, entre sus proyectos a corto plazo se encuentra la llegada de un todocamino pequeño de buenas aptitudes camperas y un monovolumen de siete plazas. Los planes de futuro del proyecto contemplan, más adelante, estudiar la posibilidad de realizar el ensamblaje de los coches en España, cubriendo huecos que las marcas tradicionales han dejado vacíos.Así es el Galloper S 15, un todoterreno puroEl Galloper S 15 es un modelo de cinco puertas con un tamaño y concepto similar al de un Toyota Land Cruiser. A nivel mecánico, se mueve gracias a un motor de gasolina turbo de 2.0 litros de origen Mitsubishi, que desarrolla 228 CV de potencia y un par motor de 360 Nm. Este bloque se asocia a una transmisión automática ZF de ocho velocidades.El apartado de tracción está firmado por Borg-Warner, empleando un sistema integral parcial (propulsión trasera con el eje delantero conectable) accionado desde un dial en la consola central. Cuenta con reductora, bloqueo del diferencial trasero y, de manera opcional, se puede añadir un bloqueo para el eje delantero. La marca anuncia un consumo medio homologado por debajo de los 10 litros.Galloper planea lanzar este modelo al mercado por menos de 37.000 euros, una cifra que bajará de los 28.000 euros (antes de impuestos) en el caso de la variante homologada como vehículo comercial de cuatro plazas, lo que lo situará como una de las opciones más económicas de su categoría.El pick-up P 15 y el origen de su tecnologíaPor su parte, el Galloper P 15 se construye sobre la misma plataforma y comparte el propulsor de gasolina del todoterreno. Emplea el mismo chasis con suspensión trasera por ballestas del Nissan Navara que se comercializó en España hace unos años, fruto de la colaboración del fabricante Anhui Coronet con Zhengzhou Nissan (la empresa conjunta de Nissan y Dongfeng en China). De hecho, este coche se vende en otros mercados internacionales bajo las denominaciones de Nissan Terra o Dongfeng Paladin. Su capacidad de carga útil estará próxima a una tonelada.Tanto el todoterreno como el pick-up comparten un habitáculo moderno de correctos acabados. El salpicadero destaca por incorporar una pantalla táctil central en disposición vertical, mandos físicos para el sistema de climatización en la zona inferior, instrumentación analógica de estilo clásico y un equipamiento cerrado muy generoso desde las versiones de acceso.Futuras opciones con etiqueta EcoConscientes de las exigencias del mercado europeo, Galloper ya trabaja en soluciones energéticas alternativas. Por un lado, preparan una adaptación opcional a GLP (Gas Licuado del Petróleo) para abaratar los costes de uso de los motores de gasolina y beneficiarse de las ventajas de la etiqueta Eco. Por otra parte, la marca colabora con una firma de ingeniería española para implementar un sistema de hibridación ligera, lo que supondría una segunda alternativa para contar con el distintivo ambiental de la DGT en su gama.