Como usar dos botones del coche para ahorrar combustible y frenar la subida del precio de la gasolina Creíamos que ya habían pasado a la historia aquellos precios de los carburantes que superaron la barrera de los 2 euros. Digo que lo creíamos porque en las últimas semanas hemos sido testigo de cómo el precio de los combustibles se ha disparado de nuevo, recordado a lo que ya sucedió en 2022 con el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania.Recientemente, el Gobierno ha aprobado una rebaja del IVA de los combustibles que, junto a la inyección de gasolina y diésel procedentes de las reservas del Estado, han logrado frenar esa escalada desmedida en los precios de las gasolineras. Además, las estaciones de servicio deben presentar ante la CNMC semanalmente los precios a los que compran y van a vender los combustibles para evitar la especulación.La situación parece algo más controlada de lo que lo estaba hace una semana, pero lo cierto es que tanto el diésel como la gasolina siguen muy por encima del que era su precio de venta en los surtidores a finales del pasado mes de marzo. Por eso, es indispensable tomar medidas que permitan ahorrar combustible y retrasar en le medida lo posible las visitas a la gasolinera.Trucos para reducir el consumo de combustibleUno de los trucos que puedes poner en marcha involucra un componente que llevan todos los coches modernos y que incluye una función que va a ayudar a ahorrar combustible. Algunos aseguran que el consumo se puede reducir hasta en un 30%, aunque tampoco hay estudios que corroboren esas cifras. No obstante, usar este elemento ayuda a bajar el consumo, y eso es una realidad.El componente en cuestión es el climatizador del coche, que incluye un botón que tiene una función poco conocida, a pesar de no es un invento tecnológico de última generación. En realidad, es algo que la mayoría de coches tienen y que en muy pocas ocasiones lo utilizamos. Tiene ventajas a nivel de confort y habitabilidad a bordo, pero también cumple una función algo más secundaria que te permitirá ahorrar en combustible bajando el consumo de tu coche.Lo primero a tener en cuenta es que el climatizador activa el compresor de aire acondicionado del coche, lo que obliga al motor a hacer un esfuerzo extra y, a su vez, a consumir más gasolina para afrontarlo.Con los climatizadores existe la posibilidad de usarlos en modo manual o automático. El modo manual es similar a un módulo de aire acondicionado tradicional. Tú eliges la potencia del ventilador y activar o no el aire acondicionado. El sistema estará expulsando aire frío siempre que esté activo, lo cual no es eficiente en ningún contexto.La función automática es la que aporta claras ventajas en términos de ahorro de combustible. Y es que esta característica dota al sistema de la suficiente autonomía como para regular la temperatura del coche según la cifra con la que lo hayamos configurado. Si es a 22 grados, el sistema tratará de mantener esa temperatura, llegando a desconectarse o a reducir la potencia cuando la ha alcanzado.La función de recirculación de airePor otro lado, tenemos el misterioso botón con la silueta de un coche y una flecha en su interior. Esta tecla activa la recirculación de aire del climatizador, una función que ayuda a ahorrar gasolina o diésel, ya que actúa de igual forma independientemente del tipo de motor que equipe el vehículo.El sistema de recirculación de aire aprovecha el aire existente dentro del habitáculo del coche para enfriar el interior más rápidamente, evitando malos olores y humos del exterior. Si bien es cierto que no es recomendable abusar de esta función, puedes utilizarla para bajar el consumo si haces un uso inteligente de ella.Es especialmente eficaz en verano o en climas calurosos. Cuando activamos el aire acondicionado del coche, el sistema debe enfriar el aire caliente del exterior para adecuarlo a la temperatura que hemos establecido en el climatizador. Cuanto mayor sea la temperatura en el exterior, más deberá trabajar el sistema, lo que se traduce en un aumento del consumo.Sin embargo, con la recirculación de aire activa, eliminamos la necesidad del sistema de enfriar un aire caliente como el que absorbe del exterior, siendo más fácil mantener frío el habitáculo recirculando el aire previamente enfriado. Es más sencillo mantener a baja temperatura el aire frío que tener que enfriar el aire caliente que absorbe del exterior.Esto hace trabajar menos al sistema de climatización y, por tanto, se puede conseguir hasta un 30% de ahorro estimado en el consumo de combustible del coche. No es inmediato, pero si lo usas cada vez que arrancas el coche para enfriar el habitáculo más rápido notarás que la media de consumo del coche baja.