En las últimas semanas se están produciendo subidas de precios de los combustibles como consecuencia de la escalada del conflicto en Oriente Medio. Por eso, cada vez más personas buscan trucos o técnicas de conducción que les ayuden a optimizar el consumo de su coche y aprovechar al máximo cada gota de gasolina o diésel dentro del tanque.En este sentido, una de las ideas más extendidas entre los conductores es que circular a altas revoluciones por minuto aumenta el consumo de combustible. Como respuesta, muchos usuarios intentan cambiar de marcha cuanto antes para mantener las revoluciones bajas y reducir el gasto. Sin embargo, es una técnica que no siempre es recomendable. Posibles problemas Lo primero que se debe tener en cuenta es que cada tipo de transmisión es un mundo. Las personas que conducen un coche con transmisión manual tienen la oportunidad de realizar una circulación eficiente y reducir el consumo de combustible, pero al mismo tiempo se enfrentan a un mayor riesgo de provocar averías en el sistema. Por eso, desde Auto Swiat explican que mantener las revoluciones bajas suele ser buena idea, pero hay ciertos límites que se deben tener en cuenta. Y es que unas revoluciones demasiado bajas provocan una sobrecarga del volante bimasa, un componente que se encarga de amortiguar las vibraciones del motor. Si dichas vibraciones son demasiado fuertes, el volante se rompe antes de tiempo. Por norma general, es una pieza preparada para soportar 200.000 kilómetros, pero si el coche comienza a hacer ruidos o vibraciones muy fuertes al llegar a los 50.000 kilómetros, lo más probable es que el estilo de conducción haya contribuido a ello. Una avería prematura en el volante bimasa no es la única consecuencia de conducir siempre a bajas revoluciones. Los cojinetes de la caja de cambios también pueden sufrir con fuertes vibraciones, que como ya hemos dicho aparecen cuando no se alcanzan las revoluciones necesarias. Y no solo eso: conducir a bajas revoluciones sobrecarga el sistema de cigüeñal y pistón, que son muy caros de reparar.Intentar ahorrar combustible puede salir muy caro: estas prácticas parecen eficaces pero dañan el motor Ahorrar combustible Para reducir el consumo de combustible sin provocar averías en el coche, lo mejor es evitar tanto las revoluciones extremadamente bajas como las muy altas. Eso es especialmente importante cuando el motor está frío, ya que maniobrar con revoluciones demasiado altas o bajas exige un sobreesfuerzo que puede ser perjudicial. Otras claves para no disparar el consumo son realizar un mantenimiento preventivo, mantener la presión de los neumáticos recomendada o cambiar el aceite del motor cuando lo recomiende el fabricante.