A cualquier conductor le interesa ahorrar combustible, especialmente en un contexto en el que llenar el depósito supone un gasto considerable. Para ello, hay factores que dependen directamente de cuándo se reposta o la forma en la que se conduce, pero también hay otros aspectos que están relacionados con el propio vehículo.Las características de un vehículo en concreto pueden influir notablemente en su consumo. Y aunque hay cosas que vienen establecidas de fábrica y que no están en la mano del conductor, hay otras características que sí se pueden modificar para lograr que el gasto de combustible disminuya. El caso de la baca Las barras del techo del coche, también conocidas como baca, portaequipajes o barras transversales, ofrecen al conductor la posibilidad de transportar un extra de equipaje cuando viaja por carretera. Además, permiten cargar objetos que no suelen caber en el maletero, como pueden ser bicicletas, esquís o baúles grandes. El problema de este componente es que no son todo beneficios. De hecho, los especialistas aseguran que afectan negativamente a la aerodinámica y que, por lo tanto, una de las formas más sencillas de ahorrar combustible es retirar estas barras. En este sentido, una prueba de Car and Driver reveló que al quitar las barras transversales de fábrica de un monovolumen, se logró aumentar la eficiencia del vehículo un 12%. Más allá de la baca, hay que tener en cuenta que cualquier tipo de carga montada en el techo afectará negativamente la eficiencia, tanto en vehículos con motor de combustión interna como en automóviles eléctricos. Por eso, la recomendación general es retirar todo aquello que pueda afectar a la aerodinámica del vehículo. La aerodinámica La principal razón por la que la baca del techo del coche hace perder eficiencia es el aumento de la resistencia aerodinámica. Tal y como explican desde Slashgear, una mayor resistencia implica que el motor del coche tiene que esforzarse más para alcanzar velocidades altas y mantenerlas. Por lo tanto, retirar las barras transversales es especialmente beneficioso en viajes por autopista o autovía en los que el coche circula a más de 100 km/h.