La industria del motor es un mundo en constante evolución, y eso hace que cada generación nueva de automóviles incluya más funciones que hasta hace no mucho parecían sacadas de la ficción. Cada vez más sensores, herramientas y sistemas que ayudan al conductor y que hacen la experiencia al volante mucho más segura. Un ejemplo de ello es la alerta de tráfico cruzado.También conocido como RCTA por sus siglas en inglés (Rear Cross Traffic Alert), es un sistema avanzado de asistencia al conductor que, como el resto de ADAS, tiene el objetivo de mejorar la seguridad vial y reducir el número de accidentes. En este caso, sirve para evitar colisiones por falta de visibilidad. Cómo funciona La alerta de tráfico cruzado es un sistema de seguridad que detecta vehículos, peatones u otros usuarios que se acercan lateralmente a la parte trasera del coche. Es decir, vienen a ser unos sensores que permiten al conductor saber qué tiene detrás para salir marcha atrás de un estacionamiento de forma segura. Este sistema se compone fundamentalmente de dos radares que se colocan en el parachoques y que monitorizan los movimientos que tienen lugar en la parte lateral trasera a una distancia de 30 metros. Desde el RACE explican que estos sensores envían la señal a una centralita que se encarga de procesar la información y enviársela al conductor. Para hacerle llegar esa información a la persona que va al volante, se suelen utilizar señales visuales como testigos en el cuadro de instrumentos, señales sonoras que se escuchan dentro del habitáculo o incluso señales hápticas, ya que en algunos modelos llega a vibrar el volante o el asiento si aparece un obstáculo al dar marcha atrás. Además, algunos fabricantes incluyen en sus vehículos una asistencia a la frenada de emergencia que permite detener el vehículo de forma automática. Algunos asteriscos El sistema de alerta de tráfico cruzado ofrece un extra de seguridad y comodidad que facilita la vida al conductor. Por eso, es uno de los sistemas de ayudas a la conducción que deben incluir todos los vehículos nuevos matriculados a partir del 6 de julio de 2024. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no sustituyen la labor del conductor y que pueden fallar. Los especialistas recuerdan que la alerta de tráfico cruzado puede funcionar erróneamente si las condiciones climatológicas no son las más adecuadas o si aparecen objetos medianos o pequeños que el sistema no reconoce como un obstáculo. Del mismo modo, es una tecnología con un rango de acción limitado que no detecta todo lo que ocurre alrededor del coche, por lo que el conductor debe prestar atención a todo lo que le rodea.