Con el depósito en reserva y el coche ya detenido frente al surtidor, hay conductores que dudan unos segundos antes de bajar. No es una situación excepcional, pero sí incómoda para quien nunca ha tenido que repostar sin ayuda, algo que este puente puede dejar de ser opcional. En España, donde las estaciones de autoservicio son ya mayoría, sigue habiendo quien evita utilizarlas siempre que puede. El miedo a equivocarse al elegir combustible o al pagar genera una inseguridad real, especialmente cuando no hay personal disponible en pista. Este año, además, el contexto añade presión. La huelga convocada en gasolineras para el puente de mayo puede reducir la atención en muchas estaciones, obligando a miles de conductores a enfrentarse a este proceso por primera vez. Un puente marcado por la incertidumbre Los paros están previstos para el 30 de abril, durante varias horas, y el 3 de mayo durante toda la jornada. Este último coincide con la operación retorno, uno de los momentos de mayor tráfico del año, lo que podría generar situaciones de mayor demanda en estaciones sin personal. El conflicto laboral responde al bloqueo del convenio colectivo. Los sindicatos reclaman mejoras salariales y condiciones más estables, en un sector donde los sueldos llevan tiempo sin ajustarse al coste de vida. Aunque no se prevé un problema de suministro, si puede haber cambios en la forma de repostar. Muchas estaciones seguirán operativas, pero con funcionamiento autónomo, sin asistencia directa al conductor. El autoservicio es una manera común de repostar. Cómo repostar en una gasolinera de autoservicio Lejos de lo que muchos piensan, el proceso es sencillo y seguro. El primer paso es identificar correctamente el tipo de combustible, algo que suele indicarse en el propio vehículo, en el tapón del depósito o en la documentación. Una vez en el surtidor, conviene colocar el coche de forma que el depósito quede del lado de la manguera. Después, se apaga el motor y se selecciona el carburante correspondiente, normalmente identificado por colores (verde para gasolina y negro para diésel) pero es preferible corroborar el nombre. Antes de empezar, toca elegir cómo pagar. En la mayoría de estaciones de autoservicio se puede pagar tanto con tarjeta como en efectivo, utilizando terminales automáticos muy similares a los de un cajero. Una duda habitual Uno de los temores más extendidos aparece en el momento del pago. Muchos conductores creen que deben acertar con la cantidad exacta, por miedo a que se cobre todo el importe seleccionado. Sin embargo, el sistema está diseñado para evitar ese problema. Solo se paga el combustible que realmente entra en el depósito, aunque se haya marcado una cantidad superior previamente. Esto significa que no hay riesgo de perder dinero. Si el depósito se llena antes, el surtidor se detiene automáticamente y el cobre se ajusta con el consumo real, sin necesidad de hacer nada más. Para aquellos que necesiten el ticket o factura, deben esperar a terminar el repostaje y dejar la manguera para solicitarlo en la pantalla inicial. pago gasolinera autoservicio El gesto que facilita el proceso Durante el repostaje, algunas estaciones obligan a mantener presionado el gatillo de la manguera. Esto puede resultar incómodo, pero existe una solución muy utilizada por los conductores habituales. Colocar el tapón del deposito encajado permite mantener fijo el flujo de combustible sin esfuerzo. Es un truco simple que hace el proceso más cómodo y evita interrupciones, aunque es conveniente estar atento. Además, la mayoría de estaciones ofrecen guantes y papel para evitar el contacto con los combustibles. Utilizarlo no solo mejora la experiencia, también reduce la sensación de incomodidad que suele frenar a quienes no están acostumbrados. Un cambio que ya forma parte del día a día El crecimiento de este tipo de estaciones responde a una tendencia consolidada. Más de la mitad de las gasolineras en España ya funcionan sin atención directa, lo que ha cambiado la forma en la que se interactúa con el repostaje.