La otra cara del conflicto en Oriente Medio: cargueros llenos de coches de lujo y premium que quedan, de facto, varados en el mar y lejos de sus compradores.Los 30 coches más bonitos de la historia de la automociónLos coches más rápidos del mundo y su velocidad máximaLos coches más caros y lujosos del mundo La semana pasada tuvimos conocimiento de que fabricantes como Ferrari, Bentley o Maserati han suspendido sus exportaciones al Medio Oriente, toda vez que la situación de guerra en la región dificulta la logística y eleva la preocupación por la seguridad. Ahora, esa disrupción se ha extendido más allá de los envíos de coches nuevos.Según una información de Reuters, el conflicto estaría empezando a afectar también al mercado global de los coches de segunda mano, dejando los puertos de las costas asiáticas plagados con coches de todo tipo, de Toyotas a Lamborghinis, varados sin un flete a la vista.Un desastre comercial por la Guerra de IránLos exportadores en Japón y Corea del Sur afirman que las tradicionales rutas mercantiles a través de Oriente Medio se han vuelto impredecibles desde que Estados Unidos e Israel comenzaron sus ataques sobre Irán. Ello ha despertado una más que comprensible preocupación por la seguridad de navegar el Estrecho de Ormuz, donde Irán ha establecido un bloqueo naval que los buques cargueros ahora sortean evitando la zona o modificando sus rutas. Sus cargas de vehículos, que originalmente tenían por destino países como Dubái, ahora se apilan en lugares inesperados como Sri Lanka o China. Un exportador nipón, radicado en Yokohama, reveló a Reuters que más de 500 vehículos enviados por él quedaron varados en alta mar al encontrarse todos los puertos alternativos llenos con cargas igualmente desviadas. Cuando su barco llegó por fin a tierra, docenas de automóviles de lujo como Rolls-Royce, Ferrari o Lamborghini terminaron muy lejos de sus compradores, que aún los aguardan en Oriente Medio.El año pasado, Japón y Corea del Sur exportaron coches usados por un valor de 19.000 millones de dólares (16.497 millones de euros), donde los países del Medio Oriente ocuparon un gran porcentaje de la demanda. Sólo en Corea del Sur, más de un tercio de sus exportaciones tuvieron como destino esta región del mundo.Para los vendedores este problema no ha podido surgir en un peor momento, pues la primavera suele ser la época más favorable para exportar vehículos al Medio Oriente, ya que su demanda crece con el aumento de la actividad en muchos sectores como la construcción, el turismo y los negocios. Pero este año, las campas se desbordan con stocks de coches que no se venden, mientras los cargueros permanecen quietos y los exportadores pagan decenas de miles de euros al mes sólo para almacenar vehículos que no tienen dónde moverse.