El nacimiento del Citroën 2CV: del TPV para llevar la cesta de los huevos a vender cinco millones de unidades El Citroën 2CV es uno de los coches que marcó la historia de la firma francesa. Se trata de un utilitario que guarda una de las historias más profundas del sector, ahora este vuelve al foco tras su reaparición como coche eléctrico. Pero para entender su historia hay que viajar a los años 30, donde empezó su difícil andadura hasta convertirse en un verdadero icono del país. Se trata de un coche verdaderamente humilde, que no lo tuvo nada fácil, pues el momento en el que iba a salir al mercado se topó con varios contratiempos en forma de batalla bélica. Finalmente, consiguió salir a la luz después de tener que esconderse durante mucho tiempo y estuvo en el mercado más de 40 años en los que se vendieron más de cinco millones de unidades. Ahora este histórico modelo de Citroën está de vuelta en su catálogo. La historia de este icónico utilitarioToda historia tiene un comienzo, y en la de este coche lo vamos a marcar con la llegada de Michelin como primer accionista de Citroën. Este fue un verdadero punto de inflexión, pues esta entidad puso al mando del proyecto a Pierre-Jules Boulanger, quien fue la persona que ideó el proyecto del coche que primero fue conocido como TPV, y más tarde acabó siendo el Citroën 2CV. En 1935, este directivo se encontraba pasando unos días en el campo y fue en ese preciso momento cuando cambió la historia de la firma gala. Pierre vio cómo unos agricultores desplazaban sus productos al mercado con carros movidos por animales. Es aquí cuando decidió que algo debía hacer para cambiarles la vida a estas personas, y aquí empezó el proyecto del TPV, cuyo nombre equivale a las iniciales de très petite voiture, que en español significa coche muy pequeño. Este proyecto parecía ir bien, pero se toparon con un problema y es que el mundo en ese momento tenía otras prioridades que iban a complicar la salida de este coche que iba a ser presentado en 1939 en el Salón del Automóvil. En esos años nos encontrábamos con la Gran Depresión tras el crack de la bolsa de Nueva York y a las puertas de la Segunda Guerra Mundial. La guerra arrancó y desde Citroën ordenaron la destrucción de los 250 prototipos que llevaban construidos de estos vehículos hasta la fecha. Todo con el fin de que los alemanes no se hicieran con ellos cuando invadieron el territorio galo. Varios empleados desoyeron esta orden, pues no querían eliminar el trabajo de tanto tiempo y optaron por ocultarlos, algunos quedaron durante años escondidos en graneros sin ser vistos hasta 1994.Con humildad hasta los 5 millones de ventasEl día 2 de septiembre de 1945 fue cuando la Segunda Guerra Mundial puso punto final, y tres años después, iba a tener lugar la presentación oficial del 2CV en el Salón del Automóvil de París. No sería hasta 1949, otra vez en este evento, en el que enseñarían el motor, el cual se arrancaba con una manivela, era de 375 cc refrigerado por aire, contaba con una potencia de 9 CV y una transmisión de cuatro velocidades. La humildad de este utilitario se podía ver en distintos aspectos más allá de la historia que había tras él. Uno de sus puntos más característicos, sin duda, era el único faro que se encontraba en la parte delantera del vehículo. Pero también hay que destacar el uso de telas agarradas con unos hierros tanto en los asientos como en el techo y el maletero. Se trataba de un coche humilde que, tras el conflicto bélico, pudo salir a la luz. El objetivo con el que en un inicio Pierre-Jules Boulanger arrancó este proyecto era dar al pueblo un vehículo realmente accesible para todos los bolsillos. Estos coches deberían tener, entre otras cosas, cuatro plazas, poder cargar hasta 50 kilogramos y poder pasar por distintos campos con cestas de huevos sin que estos se rompieran.El 2CV, que empezó de forma tan accidentada, se iba a mantener en producción hasta 1990, es decir, su vigencia fue de prácticamente 41 años. En todo este tiempo, un coche que se hizo para ayudar en el transporte de materiales a los campesinos acabó haciendo historia y firmando un total de 5 millones de unidades vendidas. Después de todo, más que un coche, este utilitario se acabó convirtiendo en un símbolo de libertad y sencillez. Ahora, en 2026, mucho tiempo después de toda la historia que acabamos de contar, este modelo volverá al catálogo de Citroën. Pero lo hará de una forma muy distinta, pues será un modelo cien por cien eléctrico. Se desconoce la mayoría de especificaciones de este, pero se espera que tenga un precio en torno a los 15.000 euros. De esta forma, la firma gala se suma a la tendencia de otras marcas del sector de revivir auténticas leyendas de su historia.