Pecco Bagnaia y Johann Zarco durante su accidente el pasado domingo en Montmeló.Por cómo transcurrieron los hechos el pasado domingo en Montmeló, la gran prioridad de MotoGP era confirmar el estado de Álex Márquez y Johann Zarco; que se llevaron la peor parte de una carrera para olvidar. El español protagonizó la primera bandera roja tras una violenta caída y en la resalida, el piloto del LCR Honda obligó a interrumpir de nuevo la prueba después de que su pierna izquierda se enganchase con la rueda trasera de la Ducati de Pecco Bagnaia. Sus accidentes impactaron, pero eso no fue sinónimo de que se salvaran otros implicados, que principalmente se han encontrado en el seno de Borgo Panigale. Nada más comenzar el lunes, el VR46 confirmaba que Fabio Di Giannantonio no participaría en la jornada de test a causa de una lesión en su mano izquierda, provocada por los restos de la Desmosedici de Álex que impactaron con el italiano cuando trataba de esquivar las piezas de una moto completamente destrozada. Y aunque en el box del Ducati oficial todo aparentaba cierta normalidad, la realidad es que para nada fueron unas pruebas tranquilas. De hecho Bagnaia las encaró todavía condolido de la fuerte caída en la que se vio envuelto junto a Zarco y Luca Marini. Ya el domingo, el bicampeón de MotoGP reconoció su malestar por un latigazo en la parte cervical que no desapareció con el paso de las horas. Pero su participación en unas pruebas descafeinadas también estuvo marcada por los síntomas en una muñeca izquierda, que se revisará en su llegada a Italia.Pecco no tuvo más programa que el de rodar hasta que su físico se lo permitiera. El italiano acabó décimo en la tabla de tiempos y en total, completó 23 vueltas. Pero en cada una de ellas hizo un esfuerzo particular con el fin de, al menos, probar algo de lo que Ducati le había llevado. Sin embargo con poco fue suficiente para el tricampeón, que al término de la jornada ni siquiera pasó por la sala de prensa como el resto de los participantes para analizar un test que acabó antes de tiempo para él. Bagnaia ni siquiera esperó a la lluvia para parar a causa de un malestar que también provenía de la muñeca izquierda. Porque a pesar de que en principio solo pensaban que el dolor era consecuencia del golpe y no parecía nada grave, el piloto de Borgo Panigale abandonó Montmeló con otra sensación.“Quizás tenga que volver a revisar la muñeca mañana (por hoy), cuando vuelva a casa en avión, porque tengo la sensación de que hay algo que no está en su sitio. Así que lo intentaremos y ya veremos”, comenzaba explicando Bagnaia, en la televisión de MotoGP. ”Sin duda haré mucha fisioterapia, me centraré en lo positivo y no exageraré mucho con el entrenamiento, porque podría empeorar. La carrera de Mugello (próximo gran premio de la temporada, del 29 al 31 de mayo) es una de las más peculiares; es similar a la de Austin en cuanto a exigencia, así que tenemos que estar preparados y al 100%″, cerró el italiano tras una escueta intervención, donde no duda de que llegará a tiempo para su primera carrera en casa. Sobre todo, porque de no ser así, Ducati podría competir sin ninguno de sus dos pilotos oficiales, en caso de que Marc Márquez tampoco llegue a tiempo.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí