Durante años, las series y las películas nos han hecho creer que robar un coche es sencillo porque los ladrones solo tienen que romper el contacto, unir unos cables y arrancar el vehículo en cuestión de segundos haciendo el famoso "puente". Todas esas escenas alimentaron el miedo de millones de conductores que, durante décadas, tuvieron miedo de dejar el vehículo aparcado en cualquier sitio.En parte, la creencia de que se puede arrancar un coche sin la llave haciendo puente es cierta, ya que hasta hace unos años sí que era una técnica efectiva para robar un vehículo. Sin embargo, la tecnología del automóvil ha evolucionado y los modelos modernos incorporan sistemas electrónicos y medidas de seguridad mucho más complejos. Los coches modernosPor qué ya es imposible robar un coche moderno "haciendo un puente" y cuál es la nueva técnica de los ladrones En el arranque de un motor de combustión, la electricidad de la batería es la que proporciona la energía inicial necesaria para hacer girar el motor. En los coches antiguos, el girar la llave de contacto era lo que cerraba el circuito, por lo que conectando directamente los cables era posible poner en marcha el motor. Todo empezó a cambiar a finales del siglo XX, cuando se comenzaron a utilizar sistemas antirrobos. Los fabricantes comenzaron a incorporar una pequeña resistencia integrada en la llave gracias a la cual el circuito de arranque solo podía cerrarse si la corriente que pasaba por la resistencia alcanzaba el valor preestablecido. Además, las marcas introdujeron un paso más en la seguridad utilizando sistemas de arranque sin llave. Como resultado, cerrar el circuito juntando los cables dejó de funcionar. En otras palabras, no se puede robar un coche moderno haciendo un puente. Nuevas técnicas de robo Ahora, los delincuentes no necesitan una llave física, sino que les basta con clonar el chip de la llave o amplificar las señales de las mismas para desbloquear un coche sin tener que tocarlo. Por eso, los especialistas recomiendan proteger las llaves envolviéndolas en papel de aluminio o incluso guardándolas dentro del microondas para rechazar los campos electromagnéticos externos.