En los últimos años, la evolución de los coches ha estado especialmente relacionada con la tecnología y la conectividad. Hace mucho que no son vehículos completamente analógicos, pero los niveles de conexión de los que disfrutan hoy en día, que son útiles en aspectos como la navegación, también les exponen a una nueva forma de actuar por parte de los ladrones: los hackeos. El RACE ha presentado su último Observatorio de Conductores, en el que uno de los datos más llamativos ha sido que el 84,5% de los conductores está preocupado por la posibilidad de ser víctima de un ataque digital en su vehículo. Para responder a ello, el organismo se ha unido a Lazarus Technology para ofrecer un nuevo seguro que está centrado en coberturas relacionadas con esta materia. Llamado RACE Ciber Auto, ha sido concebido para proteger a los usuarios frente a los riesgos digitales que afectan a los vehículos conectados y se ofrece tanto a los miembros del club como a aquellos que no lo son, aunque por una cuantía diferente: 19,99 y 24,99 euros al año, respectivamente. La clave de este seguro es que integra una serie de coberturas específicas que protegen al automovilista ante distintas amenazas tecnológicas. Coberturas específicas para los delitos informáticos Un automóvil moderno, con todos los sistemas que integra, está expuesto a ciertas vulnerabilidades que los hackers pueden explotar y que son más variadas de lo que en principio uno podría imaginarse. Una de sus principales prestaciones del seguro es la asistencia técnica especializada en caso de hackeo, mediante la cual expertos se encargan de diagnosticar el problema y restaurar los sistemas del vehículo que hayan sido comprometidos tras un ataque digital. Esta cobertura incluye una ayuda económica de hasta 1.000 euros. Ciberdelincuente coche Otra de las situaciones que contempla es el bloqueo del vehículo por malware o ransomware. En estos casos, el servicio proporciona apoyo profesional para recuperar el funcionamiento normal del vehículo, con una cobertura de hasta 1.500 euros. También se protege frente a la clonación de llaves electrónicas, una amenaza que puede permitir el acceso no autorizado al coche y que cada vez es más común. RACE Ciber Auto cubre los gastos derivados de la reprogramación, la sustitución o el duplicado de estas llaves digitales de seguridad, con un límite de hasta 600 euros. Relacionado con el fraude está el servicio que incluye protección económica ante el uso indebido del vehículo tras un ciberataque, cubriendo los posibles perjuicios ocasionados con un máximo de hasta 3.000 euros. Además, incluye la defensa jurídica en caso de conflictos legales derivados de este tipo de incidentes, ofreciendo asesoramiento y cobertura de hasta 1.500 euros. Las amenazas relacionadas con el phishing también son cada vez más comunes, así que hay dos apartados relativos a ellas. Por un lado, se ofrece protección frente a la suplantación digital del usuario, incluyendo defensa jurídica y gestión de reclamaciones, con una cobertura de hasta 1.000 euros. Por otro, ante el robo de datos personales almacenados en el sistema del vehículo, se suministran servicios de cancelación, recuperación y defensa legal, con un límite de hasta 2.000 euros. Por último, el servicio cubre los pagos indebidos realizados a través de aplicaciones vinculadas al coche, algo posible tras un hackeo ya que las cuentas del usuario están abiertas en las apps. En estos casos, se contempla el reembolso de los importes no autorizados hasta un máximo de 1.000 euros.