Los 30 coches eléctricos con más autonomía del mercadoLos 35 coches eléctricos más baratos del momentoLos 10 vehículos eléctricos más deseados del mundo Hasta ahora, tener un coche eléctrico comporta múltiples ventajas desde el punto de vista legal y fiscal: ahorrarnos el Impuesto de Matriculación, grandes bonificaciones en el de Circulación -en la mayoría de ayuntamientos-, el acceso a todas partes sin restricciones gracias a la etiqueta '0' de la DGT... Una lista de privilegios que, sin embargo, pueden empezar a terminarse dentro de no demasiado tiempo.Y es que la Unión Europea prepara una nueva normativa para vehículos eléctricos que busca catalogarlos por su consumo energético, con un sistema de etiquetas muy similar al que ya existe desde hace años para los electrodomésticos. Un nuevo etiquetado que podría dejar una puerta abierta a otros cambios administrativos o impositivos.Cómo será este nuevo etiquetadoActualmente, el proyecto de la UE propone una calificación energética en siete niveles identificados con letras; 'A', 'B', 'C', 'D', 'E', 'F' y 'G', siendo 'A' la mejor calificación y 'G' la peor. Al carecer de emisiones de CO2, el baremo a utilizar será el consumo de electricidad que cada modelo tenga homologado por su respectivo fabricante, expresado en kilovatios/hora por cada 100 km.gettyimages-1449325688Así, la calificación 'A', la más alta de todas, sólo estará al alcance de aquellos modelos que homologuen un consumo de 14 kWh/100 km o inferior. Algunos buenos ejemplos serían el Dacia Spring, el Ford Puma Gen-E, el Fiat 500e o el Hyundai Ioniq 6.Dacia Spring 2026Para cuando la normativa entre en vigor, la UE confeccionará una base de datos con todos los modelos eléctricos homologados en el continente -tanto nuevos como usados- y sus variantes mecánicas, con una calificación independiente para cada una. Dicha calificación energética vendrá refrendada en una etiqueta, y los concesionarios y compraventas estarán obligados a informar sobre la misma a los clientes.Xpeng Concesionario EspañaSegún las previsiones de la UE, las nuevas etiquetas energéticas deberían aprobarse este mismo año y, aunque en una primera instancia prometen aportar un extra de información que ayude a los consumidores a elegir un vehículo eléctrico más eficiente, también podrían servir como base a las autoridades nacionales y locales de Europa para modificar las condiciones administrativas y fiscales de estos coches, suprimiendo o limitando las ventajas que disfrutan a día de hoy.