El fabricante español Liux ha dado un paso decisivo en su consolidación industrial con la superación de los ensayos de homologación de su modelo Liux BIG. Este hito sitúa al innovador urbano en la fase final de certificación, paso previo a su comercialización y circulación en toda Europa bajo normativa L7e, una categoría clave para la movilidad ligera eléctrica.Según los datos comunicados por la compañía, el LIUX BIG ha logrado una autonomía de 215 kilómetros en ciclo WMTC con su batería base de 15 kWh. Una cifra que ya lo posiciona como uno de los vehículos más eficientes de su segmento. Pero el objetivo va más allá: la marca anticipa que la versión de largo alcance, con batería de 20 kWh, superará los 270 kilómetros, lo que lo convertiría en el líder absoluto en autonomía dentro de su categoría. Este rendimiento no es casual. Se sustenta en una innovadora arquitectura basada en lo que la compañía denomina el "círculo virtuoso": una estructura ultraligera que reduce el peso al mínimo sin comprometer la seguridad. Esta foto permite ver su tamaño real con respecto a una plaza de aparcamiento estándar así como con un coche normal. Liux El chasis superior está fabricado con composite de fibra de lino y pesa apenas 45 kilogramos, mientras que los elementos más pesados —batería, motor y estructuras de seguridad— se concentran en la parte inferior. Este diseño no solo mejora la eficiencia energética, sino que también optimiza el centro de gravedad, ofreciendo mayor estabilidad y comportamiento dinámico. La apuesta por la ligereza responde a uno de los grandes desafíos del coche eléctrico: el exceso de peso. En este sentido, Liux plantea un enfoque diferente, donde reducir masa no implica sacrificar seguridad, sino reforzarla mediante una mejor distribución de cargas y materiales avanzados. Otro de los aspectos más destacados del LIUX BIG es su coste operativo. Gracias a su eficiencia, el consumo energético se traduce en apenas 1,4 euros por cada 100 kilómetros recorridos (considerando un coste eléctrico doméstico medio). Además, el vehículo puede cargarse en un enchufe convencional, eliminando la dependencia de infraestructuras de carga rápida y facilitando su adopción en entornos urbanos. Este avance tecnológico llega acompañado de un impulso industrial relevante. La compañía ha anunciado recientemente la instalación de su primera fábrica en Azuqueca de Henares, dentro de la comunidad de Castilla-La Mancha. Se trata de un proyecto significativo no solo para la empresa, sino para el conjunto del sector automovilístico español, ya que rompe una sequía de más de 30 años sin nuevas plantas de automoción creadas desde cero en el país. La futura planta, ubicada en la provincia de Guadalajara, refuerza la idea de una nueva industrialización ligada a la movilidad sostenible y la soberanía tecnológica. En un contexto de transición energética, iniciativas como esta buscan posicionar a España como un actor relevante en la nueva cadena de valor del automóvil eléctrico. El Liux BIG, cuyo precio de partida se situará por debajo de los 18.000 euros antes de ayudas, podría convertirse en una opción clave para la movilidad urbana. Con una reducción estimada de huella de carbono de hasta el 80% frente a vehículos de combustión, el modelo no solo apuesta por la eficiencia, sino también por una producción más sostenible. Con la homologación superada y la industrialización en marcha, Liux encara ahora su mayor reto: convertir su propuesta tecnológica en un éxito comercial dentro del competitivo mercado europeo.