La Mitsubishi Motors España y la Real Federación Española de Ciclismo han formalizado un acuerdo de colaboración que refuerza la conexión entre el sector del automóvil y el deporte. La finalidad es avanzar hacia modelos de movilidad más sostenibles. El convenio contempla la cesión de vehículos oficiales que darán soporte logístico a las actividades federativas tanto dentro como fuera del país.Valverde, Eva Moral (Eva Moral, ciclista paralímpica habitual de la Selección Española), Vicioso y Salvadores, director general de Mitsubishi Motors en España. La iniciativa se centra en reducir el impacto ambiental del transporte, especialmente en disciplinas como el ciclismo, tradicionalmente vinculadas a la sostenibilidad. Con esta alianza, ambas entidades buscan generar sinergias que trasciendan lo deportivo y se proyecten en el ámbito social y medioambiental. Apoyo logístico y despliegue territorial El acuerdo incluye la incorporación de modelos híbridos y electrificados a la operativa diaria de la federación. Estos vehículos se utilizarán en competiciones, concentraciones y desplazamientos técnicos, contribuyendo a mejorar la eficiencia organizativa en un entramado que abarca todo el territorio nacional y citas internacionales. La RFEC, que agrupa a 19 federaciones autonómicas, más de 3.500 clubes y supera los 70.000 ciclistas federados, gestiona además un ecosistema en expansión con millones de usuarios semanales de bicicleta. Su actividad abarca disciplinas como carretera, pista, mountain bike, BMX o ciclismo paralímpico, entre otras, lo que exige una infraestructura logística compleja y en constante adaptación. Un sector en transformación La colaboración llega en un momento de transición para la industria de la automoción, que acelera su apuesta por tecnologías menos contaminantes. En paralelo, el ciclismo continúa consolidándose como alternativa de transporte urbano y como práctica deportiva en auge, favorecida por políticas públicas orientadas a la descarbonización. Desde Mitsubishi se subraya que el acuerdo responde a una estrategia alineada con estos cambios, mientras que desde la federación se destaca el impacto operativo inmediato que tendrá la incorporación de nuevos recursos de movilidad. Más allá de su dimensión práctica, la alianza simboliza un acercamiento entre dos sectores tradicionalmente distintos, unidos ahora con el objetivo común de fomentar un modelo de desplazamiento más eficiente, saludable y respetuoso con el entorno. Ambas entidades consolidan así una relación que apunta a largo plazo y que pretende contribuir al desarrollo del ciclismo en España, tanto en su vertiente competitiva como en su papel creciente dentro de la movilidad cotidiana.