El mercado del automóvil en España entra en 2026 con un cambio de fondo en el comportamiento del comprador. Un reciente estudio del Observatorio Cetelem confirma una tendencia clara: el conductor es hoy más prudente, mira más el precio y retrasa decisiones en un contexto marcado por la incertidumbre. Menos gasto y más peso del coche usado Ese giro se traduce directamente en el bolsillo. El gasto medio en la compra de un vehículo se reduce un 11% respecto a 2025, hasta situarse en 23.165 euros. Detrás de esa cifra hay un ajuste notable en el coche nuevo, mientras que el vehículo de ocasión gana protagonismo con fuerza. Se puede adquirir un vehículo usado por múltiples vías. El precio se consolida como factor decisivo. Casi la mitad de los conductores reconoce que ha influido en su decisión de compra y muchos optan por aplazarla. Además, el 81% tiene en cuenta el coste total de uso, lo que apunta a un enfoque más racional que va más allá del precio de adquisición. Cambia la relación con el coche En paralelo, la idea de tener coche en propiedad pierde peso. El auge de alternativas como el pago por uso o el carsharing refleja un cambio de mentalidad: una parte creciente de conductores ya no considera imprescindible disponer de vehículo propio para su día a día. Crece la costumbre de compartir coche. También se aprecia una menor renovación del parque, con menos coches nuevos en circulación y un mayor peso de vehículos de más antigüedad, en línea con esa tendencia a retrasar la compra. El híbrido se mantiene y el eléctrico avanza En cuanto a las motorizaciones, el coche híbrido se mantiene como la opción preferida, mientras que el vehículo eléctrico gana terreno en intención de compra. Por el contrario, las mecánicas tradicionales siguen perdiendo presencia. Coche eléctrico cargando. Este avance del eléctrico viene acompañado de una mejora en su percepción. Disminuyen algunas de sus principales barreras, como la autonomía o el tiempo de recarga, aunque el precio sigue siendo un freno relevante para muchos conductores. Más competencia y compra más digital El estudio también refleja la creciente presencia de las marcas chinas, cuyo conocimiento y valoración mejoran entre los conductores. Su llegada se asocia a una mayor competencia y a una posible reducción de precios en el mercado. Por último, el proceso de compra se digitaliza con rapidez. Más de la mitad de los conductores ha utilizado herramientas de inteligencia artificial para comparar modelos o resolver dudas, lo que evidencia un cambio en la forma de informarse antes de tomar una decisión. La inteligencia artificial nos ayuda a elegir bien nuestro futuro coche. En conjunto, el estudio dibuja un mercado más contenido en el gasto, más flexible en el uso del coche y en plena transición hacia nuevas tecnologías, aunque todavía con un ritmo moderado.