Lidia Solís, camionera asturiana: "Gasto 7.000 euros al mes en gasolina, salgo de casa un lunes y no vuelvo hasta el sábado" España no consigue solucionar un déficit de camioneros que se alarga durante años, las condiciones laborales no convencen a las nuevas generaciones. Lidia Solís, camionera asturiana, confirma que es una profesión sacrificada con una inversión inicial elevada, pero se puede ganar mucho dinero.La mujer creció viendo un camión en casa. Su padre, José Ramón, trabajaba transportando leche para Central Lechera Asturiana, Lidia le acompañaba los fines de semana en la cabina. Al volante del camión de lunes a sábadoLa camionera asturiana estudió una FP de auxiliar administrativo. Tras trabajar en una oficina, decidió hacerse camionera. "Quería un cambio en mi vida. Mi hermano, que también es transportista, me comentó que vendían un camión en Central Lechera”, asegura. Lidia Solís no lo dudó un solo instante. “Me animé, lo compré, metí un chófer durante un tiempo. Saqué el carné de competencia profesional para el transporte y luego la autorización especial para transportar mercancías peligrosas. Empecé en abril de 2023 por aquí, haciendo viajes regionales, y después ya me metí en ruta nacional", comenta.La mujer realiza rutas largas recorriendo toda España. Lidia hace de media unos 15.000 kilómetros al mes y gasta unos 7.000 euros en gasolina. La guerra de Irán ha disparado los gastos, ahora ronda los 9.000 euros al mes solo en repostar.En cuanto al dinero, Lidia tampoco tiene queja. “Me da para cubrir los gastos de combustible, las reparaciones del camión, los seguros, pagar la Seguridad Social... No vivo al día", asegura la camionera asturiana.Tras tres años en las carreteras, Lidia Solís asegura que no volvería a su trabajo de oficina, incluso cuando las condiciones laborales no son las ideales. La mujer sale de su casa el lunes y vuelve el sábado, duerme en el camión prácticamente toda la semana.Una oportunidad para viajarSolís admite que la vida al volante puede ser dura, pero no tiene queja. "No se me hace duro. Lo que más me gusta de ser transportista es que estoy todo el día viajando, conociendo nuevos lugares. Para dormir busco áreas de servicio que tengan ducha y restaurante para poder sentarme y cenar tranquilamente", asegura la mujer.Lidia vive prácticamente toda la semana en un tráiler de 16 metros bautizado como "Reguerina" en honor a su casa, La Reguera. La camionera trabaja como autónoma para la agencia de transportes Cárcava, con la que recorre toda España. La mujer transporta todo tipo de mercancías, principalmente alimentación y materiales de construcción, y conduce entre 7 y 8 horas al día. "Estamos sujetos al tacógrafo. Podemos conducir dos días a la semana diez horas, y tres días nueve horas”, según Solís. “Procuro no acabar el disco para poder estacionar y pernoctar en un sitio seguro, porque está muy de moda rajar la lona o robarte mercancía", añade. La camionera asegura que nunca ha sufrido un robo, pero debe protegerse.Lidia Solís está orgullosa de continuar con la tradición familiar, más aún siendo una mujer. "Es raro el día que no me cruce con una mujer", afirma asegurando que no ha vivido ninguna situación machista. "Al contrario, siempre están dispuestos a ayudarme. Hay veces que te ven y se sorprenden, pero eso me alienta a seguir", añade.