Durante años, hablar de coches chinos en España ha sido sinónimo de duda. Hasta hace muy poco, existían muchas incertidumbres sobre calidad, seguridad o durabilidad. Sin embargo, ese escenario está cambiando, y lo está haciendo más rápido de lo que muchos esperaban dentro del actual mercado de coches en España. Hoy, el 80% de los españoles ya conoce alguna marca china de coches, una cifra que no deja de crecer. Las más conocidas son MG, con un 66% de las menciones; y BYD, con un 56%. Pero lo más relevante no es solo el conocimiento. Es la intención. Y es que nada menos que uno de cada dos conductores en España ya se ha planteado comprar un coche chino. Así lo revelan los datos del estudio: “El consumidor español y las marcas chinas de automóviles”, elaborado por el Observatorio Cetelem. Ya no solo precio El principal argumento sigue siendo el mismo: el precio de los coches chinos. Para un 30% de los conductores, es el factor decisivo. Y no es casualidad. Muchas de estas marcas han llegado con una estrategia clara: ofrecer coches baratos cargados de mucha tecnología. Este un matiz importante: esa tecnología gana cada vez más peso, y lo hace con fuerza. Cada vez más usuarios valoran el equipamiento, la conectividad o la electrificación como motivos para considerar estas marcas. Marcas como Jaecoo tienen cada vez mejor imagen en España. También el diseño empieza a ganar protagonismo. Lo que antes se percibía como poco atractivo, ahora empieza a verse como moderno y competitivo dentro del segmento de coches eléctricos y coches híbridos. En paralelo, muchos conductores creen que la llegada de estas marcas puede tener un efecto directo: bajar el precio de los coches en España y aumentar la competencia. Es decir, no solo benefician al comprador, sino a todo el mercado. Seguridad y calidad: la barrera que empieza a caer Uno de los grandes frenos históricos de los coches chinos en España ha sido la confianza. Especialmente en aspectos como la seguridad en coches chinos. Aquí también hay cambios importantes. Hoy, un 42% de los españoles considera que la seguridad es buena, y un 8% la califica como muy buena. Son cifras que reflejan una mejora clara en la percepción. Un coche chino, el Ora Funky Cat en su prueba de choque frontal. Las dudas siguen existiendo, pero se reducen. Factores como la fiabilidad, la durabilidad o los recambios de coches chinos siguen generando cierta incertidumbre, aunque cada vez menos. También influye la presencia real en el mercado. Ver estos vehículos circulando, en concesionarios o en manos de otros usuarios genera confianza. Y eso, en el sector del automóvil, es clave. El punto de inflexión del mercado español El dato más relevante no es que las marcas chinas crezcan. Es que empiezan a ser consideradas como una opción normal dentro del proceso de compra de coche nuevo en España. Ya no se trata de una alternativa de bajo coste. Se trata de una opción más dentro del abanico del mercado. Interior del MG4 Urban EV. Aun así, hay factores que siguen siendo determinantes: el precio, las opiniones de otros usuarios, la mejora de la calidad y la evolución de la seguridad. La falta de información y la desconfianza siguen presentes en una parte del mercado, pero ambas caen año tras año. Y eso indica que el cambio es profundo. Un mercado que ya no será igual El avance de los coches chinos en España no es una moda pasajera. Es un cambio estructural dentro del mercado automovilístico europeo. BYD construye coches con muy buena relación calidad-precio. Este es el Dolphin Surf. Más marcas, más competencia y más presión sobre los precios. Pero también más opciones para el consumidor. En un contexto donde el coche eléctrico barato, la tecnología y el coste son decisivos, estas marcas han encontrado su espacio. Y así lo revela este estudio. Y, por cierto, también revela algo interesante: los españoles que no han considerado comprar un coche chino lo han hecho por falta de información (un 26%, 10 puntos menos que en 2025) o de confianza (un 22%, 7 puntos menos que el año pasado)