Con un ligero retraso respecto al calendario previsto, que contemplaba la puesta en marcha de la maquinaria antes de finales de 2025, la marca china BYD acaba de iniciar la producción piloto de su coche eléctrico asequible en Europa. Se trata del urbano Dolphin Surf, conocido en su mercado doméstico como Seagull. El anuncio lo ha realizado Laszlo Botka, alcalde de la ciudad de Szeged, en Hungría, donde el fabricante asiático ha levantado su primera fábrica de turismos en el Viejo Continente. La planta se asienta sobre un terreno de 300 hectáreas y se suma a la instalación de Komárom, operativa desde 2017 y dedicada a los autobuses eléctricos, así como a las plantas de ensamblaje de baterías de Fót y Páty. El país (en concreto, el distrito XI de Budapest) alberga también la sede central europea de la marca, que trasladó allí su cuartel general continental, ubicado en los Países Bajos hasta el año pasado. Galería: BYD Dolphin Surf Boost, prueba Pero volvamos a Szeged. Aquí la fábrica emplea actualmente a 960 trabajadores, tanto locales (en su mayoría) como extranjeros (en menor medida). De cara al futuro, la cifra aumentará para responder a un incremento de la producción que apunta a 200.000 vehículos al año. Mientras tanto, sabemos que la producción a gran escala debería arrancar en el segundo trimestre de este año. En otoño, por su parte, empezará a operar la segunda fábrica europea de automóviles de BYD. Esta sede de producción estará en Turquía y, junto con la planta húngara, ayudará a la firma a esquivar los aranceles punitivos de la Unión Europea sobre las importaciones procedentes de China. BYD Dolphin Surf: especificaciones BYD Dolphin Surf Dimensiones y distancia entre ejes 3,99 x 1,72 x 1,59 m; 2,5 m Peso 1.294 kg Potencia 88-156 CV Batería 30-43,2 kWh Autonomía 220-310 km Recarga 11-85 kW Precios 19.990-26.490 euros