Wolfgang Egger es el diseñador de BYD desde una década, lo que explica el éxito de la marca en Europa. LinkedIn BYD NepalBYD ha acaparado una gran atención en el Salón de Pekín, pero mucho más una de sus marcas, que se ha atrevido a hacer algo que sólo había hecho MG. El diseñador jefe ha arrojado más luz sobre uno de los estereotipos más extendidos de los chinos.Este coche que ves es completamente nuevo, no se había visto nunca antes y sí, ha sido una de las grandes novedades del Salón del Automóvil de Pekín. Aunque este tipo de carrocerías esté en declive, es innegable su atractivo. Es elegante, deportivo y podría pasar perfectamente por británico o italiano, pero quizás te sorprenda saber que no es de ninguna de estas nacionalidades, aunque de germano tiene algo.Se llama Denza Z y sí, es chino. Es el buque insignia de la gama de la marca más lujosa de BYD. La firma asiática se ha atrevido a crear un producto para un tipo de cliente que no abunda en China. Los chinos no sienten una predilección especial por los descapotables o los roadster, pero sí por los grandes deportivos de techo cerrado. La velocidad es una pasión extendida por todo el mundo, pero no de la misma forma.Denza ZEl Denza Z es lo último de BYD que los fabricantes europeos no esperaban.A BYD no se le resiste nada, los descapotables aunque no se vendanDe hecho, si estás familiarizado con las marcas chinas, habrás comprobado que sólo una cuenta con un roadster en su catálogo: MG. La firma de SAIC creó el Cyberster para venderse en Europa y demostrar en este continente que ellos también podían hacer superdeportivos, si se lo proponían. Y esto es el nuevo Denza Z, otro alarde más del poder de BYD.Un Cabrio para cuatro con más de 1.000 CV, dirección electrónica, tracción a las cuatro ruedas y capaz de alcanzar los 100 km/h en menos de dos segundos. Una bestialidad que, en China, no tendrá un gran volumen de ventas y tampoco en Europa, pero sí es una muestra de su capacidad. Quien lo ha diseñado no es un desconocido, sino Wolfgang Egger. Alemán y el que ha firmado obras de arte como el Alfa Romeo 147 o el exquisito 8C Competizione, entre otros.Egger ha explicado los retos a los que se ha enfrentando con el Denza Z, pero también ha revelado algo my interesante: las diferencias entre los clientes chinos y europeos. Porque está claro que las hay. Una es el mayor espacio que necesitan los asiáticos en las plazas traseras, y que las marcas alemanas satisfacen vendiendo sus modelos europeos ligeramente alargados.La preferencia de los chinos son los SUV y monovolúmenesEl estilista alemán, bue conocedor del mercado chino, ha confesado que, «en lo que a coches deportivos se refiere, los chinos no tienen exigencias muy diferentes, pero sí para los SUV o monovolúmenes. Estas carrocerías dominan el mercado chino y forman parte de la vida cotidiana, son más funcionales; abuelos, abuelas y niños viajan todos juntos en el mismo vehículo». La IAInternet es esencial en los coches en ChinaEl control por voz en los coches está muy extendido, pero no tanto como en China. Los chinos ganan a los europeos, y por goleada, con la Inteligencia Artificial.Egger explica que el cliente chino exige un interior flexible, porque entienden «el coche más que un medio de transporte, una especie de salón donde se puede jugar a juegos de mesa, por ejemplo». Un estereotipo que circula por el mundo sobre los chinos es lo ostentosos que pueden ser, a la vista de algunas personalizaciones que han pedido a las marcas de lujo, pero el diseñador lo niega.De hecho, las críticas a BMW por la gran parrilla de algunos de sus modelos, supuestamente para contentar a los chinos, son totalmente infundadas. «Su tradición artística desde hace miles de años se basa en pinturas minimalistas; por eso, cada vez se ven menos decoraciones superfluas en los interiores de los coches chinos».Sí apuestan por la tecnología más avanzada, como la inteligencia artificial. «En ese sentido, los chinos llevan la delantera. Internet es indispensable. El control por voz es mucho más común que en Europa. Aquí, piden comida a domicilio mientras conducen de regreso a casa».