El nuevo hiperdeportivo chino incorpora discos de carbono-cerámico reforzados y una arquitectura de 1.200 voltios para controlar sus más de 3.000 caballos de fuerzaMás de 2.560.000 euros es la cifra que ha pagado un cliente por el BYD Yangwang U9 Xtreme, convirtiéndolo en el vehículo de producción más costoso que jamás ha facturado la marca china. El movimiento ha tenido lugar durante la reciente feria del automóvil celebrada en Pekín, donde el propio presidente Wang Chuanfu se encargó de oficializar la entrega.Aunque la mayoría de los compradores asocian a este fabricante con utilitarios eléctricos asequibles, la división de lujo Yangwang busca sacudir el mercado de los hiperdeportivos de élite. Se trata de una declaración de intenciones clara frente a las marcas europeas de siempre, demostrando que el fabricante asiático tiene el coche de producción más rápido en varios circuitos mundiales. Es un aviso a navegantes.Una arquitectura de 1.200 voltios para controlar más de 3.000 caballosPara justificar una factura de siete cifras es necesario mirar debajo del capó, donde encontramos una arquitectura eléctrica de 1.200 voltios capaz de gestionar una potencia superior a los 3.000 caballos. Este despliegue técnico se apoya en el sistema DiSus-X, una suspensión totalmente activa que mantiene la estabilidad incluso cuando los discos de carbono-cerámico se ponen al límite.Resulta difícil asimilar que una berlina eléctrica de calle pueda competir con los registros de la vieja escuela de combustión, pero los números en pista no mienten. El U9 Xtreme ha registrado 6:59.157 en Nürburgring, un tiempo que le sitúa como el referente absoluto entre los vehículos eléctricos de producción masiva. No es solo fachada; corre de verdad.La exclusividad del modelo está garantizada por una hoja de ruta que solo permite que existan treinta unidades de esta bestia eléctrica en todo el planeta. BYD limitará la producción global a 30 vehículos, lo que explica que el precio base de 230.000 euros se multiplique por diez al entrar en el terreno de la personalización extrema.Si nos fijamos en los datos que maneja Car News China, la estrategia de exclusividad parece estar dando sus frutos entre la clase alta del país. Yangwang ha matriculado casi mil unidades en el primer trimestre, logrando un crecimiento interanual del ochenta por ciento a pesar de que el mercado general de los supercoches atraviesa un momento de incertidumbre.Tener un catálogo que abarque desde el utilitario más barato hasta un deportivo de dos millones de euros es una maniobra que muy pocas compañías pueden permitirse actualmente. Este modelo ostenta récords en circuitos de Shanghái y Zhuhai, afianzando el dominio tecnológico de una firma que ya no se conforma con vender coches para ir a trabajar.Resulta evidente que el viejo continente observa con recelo este tipo de hitos, especialmente cuando la brecha en prestaciones eléctricas parece ensancharse cada año que pasa. Aún desconocemos si veremos el U9 Xtreme rodar por España, pero su mera existencia deja claro que el techo de gasto de los compradores de lujo ha cambiado de continente.