“El robo de gasolina ha vuelto, y se ha vuelto más agresivo. Con los precios de la gasolina en su punto más alto en cuatro años, los ladrones han pasado de extraer gasolina con una jeringa a perforar los depósitos de combustible de los coches estacionados”. Así comienza el artículo publicado por el medio Autoblog, en el que relatan la nueva obsesión en Estados Unidos. “Un ladrón solo necesita un taladro eléctrico o un punzón en los tanques de gasolina, ya sean de plástico o metal, unos minutos y algo para recoger el combustible. El conductor, mientras tanto, se queda con un depósito estropeado y una factura de reparación que puede llegar a los 3.000 dólares (unos 2.500 euros al cambio actual)”, explican. La situación es crítica. El mismo Washington Post comenta que: “En Los Ángeles, donde los precios de la gasolina se encuentran entre los más altos del país, a unos seis dólares (cinco euros) el galón (3,7 litros) de gasolina, el asesor de servicio Lupes Armas comentó que su taller de reparaciones está arreglando depósitos de gasolina perforados aproximadamente una vez por semana. Antes, esto ocurría como máximo un par de veces al año.” Mientras, en España... No es algo ajeno. Un ejemplo de esta situación ha tenido lugar recientemente en el polígono industrial La Verde, en el municipio cántabro de Camargo. Un hombre publicó un vídeo en redes sociales en marzo pasado mostrando varios vehículos que habían amanecido completamente vacíos, con cerraduras rotas y los tapones tirados por el suelo. Robo de combustible en Cantabria En ese mismo polígono, la Guardia Civil detuvo a dos vecinos de Santander como presuntos autores del robo de unos 100 litros de combustible, repartidos en seis garrafas. Según la investigación, una patrulla que realizaba labores de vigilancia sorprendió a uno de los implicados en actitud sospechosa durante la madrugada del 17 de marzo. Al verse descubierto, intentó ocultarse entre los vehículos. Dos detenidos por el robo de 100 litros de combustible en un polígono de Camargo. Según ha recogido Europa Press, los agentes localizaron junto a él un coche abierto y tres garrafas llenas de combustible cuya procedencia no pudo justificar. Tras inspeccionar el entorno, hallaron otras tres garrafas. Una de ellas estaba aún conectada mediante una goma al depósito de un camión, cuya tapa de seguridad había sido forzada. El hombre fue detenido en el acto y, posteriormente, las investigaciones permitieron identificar y arrestar a un segundo implicado. Esa misma noche se registraron también daños y sustracción de carburante en otros 16 vehículos pertenecientes a una misma empresa ubicada en el polígono. Las pesquisas siguen abiertas para determinar si los dos detenidos guardan relación con todos los robos cometidos en la zona. Otros casos en Madrid Lo ocurrido en Cantabria no es un caso aislado. Hace unas semanas, un joven compartió en Instagram un vídeo denunciando una situación similar en Madrid. Al volver de entrenar, decidió pasar por la calle donde había dejado su coche aparcado y, de repente, vio la tapa del depósito tirada en el suelo. En cuestión de segundos se dio cuenta de que alguien había forzado el acceso al depósito para vaciarlo. En el vídeo, el joven relataba lo sucedido visiblemente sorprendido y, sobre todo, indignado, sin entender por qué alguien sería capaz de hacer algo así. “¿Cómo puede ser la peña tan miserable?”, se preguntaba.