Hay pocas cosas que influyan tanto en el valor y el estado de un vehículo como el número de kilómetros que ha recorrido. Es una cifra que sirve para hacerse una idea del uso que ha recibido el coche, pero también para conocer el desgaste que pueden tener componentes clave como el motor, la transmisión o la suspensión. Por eso, se trata de uno de los datos más importantes a la hora de comprar un coche de segunda mano.Si bien la mayoría de compras en el mercado de segunda mano se cierran sin problemas ni engaños de por medio, la realidad es que no siempre se puede confiar en lo que marca el cuadro de instrumentos. De hecho, el cuentakilómetros puede haber sido manipulado para hacer que el coche parezca más nuevo de lo que realmente es. El truco que todo conductor debe conocer para saber el kilometraje real de su coche y descubrir si el cuentakilómetros está manipuladoCómo comprobar el kilometraje Por suerte para los conductores, hay varias formas de descubrir que un cuentakilómetros ha sido manipulado. Una de las claves es prestar atención al historial de la ITV, que permite analizar la evolución del coche a lo largo del tiempo. Tal y como explican desde Autopista, si en una inspección pasada hay una cifra superior a la más nueva, lo más probable es que haya habido una manipulación. Aun así, el método más seguro para conocer el kilometraje real es pedir un informe completo de la Dirección General de Tráfico. Dicho informe cuesta 8,67 euros e incluye datos técnicos, el historial de la ITV, el número de titulares y, por supuesto, el kilometraje. Por otro lado, el libro de mantenimiento puede ayudar a conocer el desgaste real del coche: si sobre el papel ha pasado varios años sin revisión o sin sumar kilómetros, podría haber un error. Pruebas visuales Más allá de los informes y los documentos que reflejan el historial de un vehículo, hay varios aspectos que se pueden identificar a simple vista y hablan del deterioro del mismo. Por ejemplo, el conductor debería sospechar si el cuentakilómetros refleja una cifra baja pero los cinturones, los pedales, los botones o las alfombrillas están muy desgastados. Desde el punto de vista puramente mecánico, el estado de algunos componentes como los neumáticos, el motor, los frenos o la suspensión debe ser coherente con los kilómetros reflejados en el odómetro.