El consumo de combustible es una de las mayores preocupaciones para muchos conductores, más ahora que han subido los precios como consecuencia de la escalada del conflicto en Oriente Medio. Por eso, los usuarios siempre intentan aplicar ciertas técnicas que sirven para gastar menos, como por ejemplo encender poco el aire acondicionado o ponerlo a baja potencia.Para que el aire acondicionado funcione, es necesario que su compresor, que está conectado al motor, se ponga en marcha. Por eso, la idea parece lógica: encender el sistema de refrigeración gasta combustible porque exige una carga extra de trabajo al sistema. En parte es verdad, pero un estudio reciente ha demostrado que afecta mucho menos de lo que los conductores piensan. Impacto en el consumoUn estudio del ADAC desmonta la teoría de que el aire acondicionado consume mucho combustible y muestra su impacto real Una investigación reciente del Automóvil Club de Alemania (ADAC), el mayor club de automovilistas de Europa, ha analizado el impacto real del aire acondicionado en el consumo de combustible y ha demostrado el mito de que el sistema de refrigeración dispara significativamente el consumo. Eso sí, es cierto que es mejor evitarlo en algunos casos. Tal y como explican desde Auto Swiat, durante el análisis, los investigadores realizaron pruebas de laboratorio simulando tres escenarios posibles: conducción urbana a velocidad de 50 km/h, conducción suburbana a velocidad de 100 km/h y ralentí. Los coches se utilizaron en una sala a 25 °C, y el objetivo era enfriar el interior del coche a 22 °C utilizando aire cuya temperatura de salida era de 15 °C. La primera conclusión tras analizar los resultados es que gracias a los avances tecnológicos, los compresores actuales hacen que el gasto de combustible para enfriar el habitáculo sea mucho menor que hace algunas décadas. En el supuesto de la conducción urbana, el consumo de combustible aumentó un 20%, en la conducción suburbana un 6% y con el coche en ralentí, hasta un 70%, consumiendo 0,4 litros de combustible de media por hora. Las conclusiones Los resultados del estudio demuestran que la tecnología moderna permite desmitificar la idea de que el aire acondicionado consume mucho combustible. No obstante, la eficiencia del sistema depende del escenario de conducción. En los viajes largos por autopista la diferencia es mínima, por lo que lo recomendable es utilizar la refrigeración para desplazarse cómodamente. En la otra cara de la moneda, su impacto en el consumo se vuelve más notable en ciudad y alcanza su punto crítico con el vehículo al ralentí, cuando sí es aconsejable desenchufar el aire acondicionado. Teniendo todo esto en cuenta, el uso del aire acondicionado hoy es asumible y equilibrado, pero sigue siendo ineficiente cuando el coche está detenido.