Ford y Geely estarían valorando una colaboración industrial cuyo eje sería una de las plantas clave del fabricante estadounidense en Europa, la de Almussafes, en Valencia. Según informaciones recogidas por Automotive News Europe, ambas compañías mantienen conversaciones avanzadas para un posible acuerdo que permitiría al grupo chino fabricar vehículos dentro de la Unión Europea utilizando instalaciones de Ford. Un movimiento que encaja en el contexto de las nuevas políticas comerciales europeas y de la creciente presión sobre los costes de desarrollo y producción en la industria del automóvil. La planta valenciana se perfila como la principal candidata para esta operación. Producir directamente en territorio europeo permitiría a Geely evitar los aranceles introducidos por la UE sobre los coches eléctricos importados desde China, mientras que Ford podría beneficiarse de un mayor aprovechamiento de sus líneas de producción. Galería: Ford Kuga PHEV Black Package 2025, prueba Valencia como palanca industrial para Ford La planta de Ford en Valencia es hoy un enclave estratégico para la presencia de la marca estadounidense en Europa. Actualmente se ensambla allí el Kuga, pero los volúmenes de producción están por debajo del potencial de la instalación, diseñada para alcanzar una capacidad anual sensiblemente superior. En este escenario, la eventual llegada de modelos de Geely permitiría a Ford optimizar los recursos industriales ya disponibles sin invertir en nuevas estructuras. Por lo tanto, supondría una solución positiva para ambas compañías. Para la multinacional Geely, que controla marcas como Volvo, Polestar, Lynk & Co y Lotus, producir en Valencia sería una vía rápida para reforzar su presencia en Europa. Las cifras de ventas de la marca Geely (sí, también es una firma de coche) en el continente siguen siendo contenidas frente a las de otros fabricantes chinos ya asentados, como BYD, Omoda o JAECOO, lo que convierte la localización de la producción en un paso casi obligado para competir en el mercado. Aranceles de la UE y alianzas entre fabricantes El marco normativo europeo tiene un peso central en las negociaciones. La Unión Europea ha introducido aranceles adicionales sobre los coches eléctricos fabricados en China, con el objetivo de contrarrestar presuntos desequilibrios vinculados a las ayudas estatales. Ensamblar los vehículos dentro de la UE permitiría a Geely sortear estas barreras, haciendo sus modelos más competitivos en términos de precio. Al mismo tiempo, la hipótesis de colaboración se enmarca en una tendencia más amplia, en la que los grandes fabricantes están sellando alianzas para compartir tecnologías y reducir costes. Ford ya ha puesto en marcha acuerdos similares en Europa (con Volkswagen y Renault), mientras que Geely desde hace tiempo prioriza el uso de plantas existentes frente a la construcción de nuevas fábricas. Si se confirma, el pacto sobre Valencia podría convertirse en un ejemplo concreto de cómo la industria del automóvil está redefiniendo sus estrategias de producción en el Viejo Continente.