La mayoría de conductores se preocupa por aprovechar al máximo cada gota de combustible en su coche. Para ahorrar gasolina, muchos se centran en buscar las estaciones más baratas o aplicar pequeños trucos de conducción que prometen reducir el consumo. Sin embargo, hay un factor que a menudo pasa desapercibido como es la velocidad.Resulta lógico pensar que cuanto más rápido circula el coche, más combustible consume, pero lo que menos gente sabe es que la diferencia real puede dispararse a partir de ciertos límites muy concretos. En este sentido, el Departamento de Energía de EEUU ha descubierto la velocidad a partir de la cual el coche gasta mucho más combustible. La explicación Limitar el tiempo en el que el coche está al ralentí o usar poco el aire acondicionado puede ahorrar gasolina, pero la velocidad es fundamental. A partir de ciertos límites, el consumo de combustible aumenta porque la energía necesaria para mantener el ritmo supone un gasto considerable. Además, cuanto más rápido va un vehículo, más combustible necesita para superar la resistencia aerodinámica. Simplificándolo todo al máximo, se puede decir que al calcular la resistencia aerodinámica, la velocidad de un objeto se eleva al cuadrado. Por lo tanto, un coche que circula al doble de velocidad que otro se enfrenta a cuatro veces la resistencia aerodinámica y necesita generar más potencia para superarla. Llevado al motor, significa que el consumo y la velocidad no aumentan de manera proporcional. Según el Departamento de Energía de EEUU (DOE), una vez se superan los 80 km/h, cada aumento de 8 km/h en la velocidad cuesta más de 0,07 euros más por litro. Por ejemplo, un coche diésel cuyo consumo es de 3,4 l/100 km y viaja a 88 km/h consumiría un asombroso 31% menos de combustible que uno que se mueve a 120 km/h. El Departamento de Energía de EEUU demuestra que superar los 90km/h hace que el coche gaste mucho más combustibleLos 90 km/h El DOE estima que los coches de gasolina consumen un 25% menos de gasolina a 70 km/h que a 120 km/h, pero un 28% menos a 90 km/h que a 120 km/h. Es decir, el ahorro es mayor yendo a 90 km/h que a 70 km/h, y eso se debe a que los motores de gasolina tienen un punto óptimo de eficiencia que suele rondar los 90 km/h. Superar dicha cifra es el umbral donde el coche empieza a gastar mucho más combustible porque la curva de consumo se dispara.