Las baterías de los coches eléctricos e híbridos enchufables conservan una capacidad muy superior a la percepción general del mercado. Así lo indica un estudio de Arval, basado en el análisis de 24.000 certificados de estado de salud (SoH) de vehículos usados en Europa.La muestra incluye modelos de 30 marcas vendidos entre marzo de 2023 y septiembre de 2025 en 11 países. Del total, el 66% corresponde a eléctricos puros y el 33% a híbridos enchufables. Degradación limitada y predecible Los resultados apuntan a una degradación menor de la esperada y con un comportamiento estable a lo largo del tiempo. A los 70.000 kilómetros, las baterías mantienen una capacidad media del 93%. En el caso de vehículos con 160.000 kilómetros o seis años de uso, el estado de salud se sitúa por encima del 90%. El estudio también señala que los modelos de nueva generación presentan entre dos y tres puntos porcentuales más de capacidad que los más antiguos. La degradación sigue una curva progresiva, con una pérdida aproximada del 1% cada 25.000 kilómetros tras una ligera caída inicial. Nueva normativa europea La regulación europea introducirá cambios en la forma de medir y comunicar el estado de las baterías. Las futuras normas Euro 7 y la legislación específica sobre baterías incorporarán el indicador SOCE (State of Certified Energy). A partir de 2027, los vehículos nuevos mostrarán el estado de la batería directamente en el salpicadero. Además, cada batería contará con un pasaporte digital que recogerá su historial y capacidad certificada. Impulso al mercado de ocasión El desarrollo del mercado de vehículos eléctricos de segunda mano se consolida como un elemento clave. Según el Arval Mobility Observatory, el 45% de las flotas corporativas europeas ya incluyen vehículos usados, mientras que un 85% adicional prevé incorporarlos. Por su parte, la ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles) indica que el 75% de las transacciones de vehículos en la Unión Europea se realizan en el mercado de ocasión. Certificación del estado de batería Arval ha incorporado un sistema de certificación independiente del estado de la batería en sus vehículos eléctricos de ocasión. Este proceso se realiza a través de entidades especializadas como Moba y Aviloo, bajo estándares de la CARA (asociación europea que agrupa a empresas del sector de la reventa y gestión de vehículos usados). Los certificados están disponibles mediante un código QR en cada vehículo e incluyen información sobre la capacidad de la batería y estimaciones de autonomía en distintos escenarios de uso. Segundo ciclo de vida Los datos apuntan a que los vehículos eléctricos que finalizan su primer contrato de renting mantienen condiciones adecuadas para un segundo uso. La baja degradación permite conservar niveles de autonomía y rendimiento similares, lo que refuerza el papel del mercado de ocasión en la extensión del ciclo de vida del vehículo.