La marca de Elon Musk ha descatalogado el Tesla Model S y el Tesla Model X, sus dos modelos tope de gama. A modo de despedida, ha lanzado una edición final de sus dos modelos eléctricos denominada ‘Signature Edition’, pero incluye una serie de condiciones para los clientes, como una multa de 50.000 dólares si lo vende.Algo parecido ya ocurrió hace dos años, cuando Tesla amenazó con una impresionante multa a quienes comprasen un Cybertruck y lo vendieran en el plazo de un año, mediante la firma del ‘Motor Vehicle Order Agreement’.Es una medida que toma la compañía estadounidense con un objetivo claro: evitar la especulación. Y es que hay algunas personas que aprovechan las ediciones especiales y exclusivas de un modelo para hacer negocio.Cuando un fabricante de automóviles lanza una versión especial de un coche, éste se convierte rápidamente en un objeto de deseo para muchos coleccionistas. No en todos los casos, pero sí en marcas premium y, como es el caso, si se trata de una edición final.Es entonces cuando entra el afán por ganar dinero. Hay quien compra ese coche no con la intención de disfrutarlo, sino de venderlo más adelante, sabiendo que, probablemente, su cotización habrá aumentado.50.000 euros de multa para quienes vendan el Tesla Model S o Model X ‘Signature Edition’Tesla ha lanzado una edición de despedida de sus dos vehículos más grandes, el Model S y el Model X, denominada ‘Signature Edition’. Ahora hemos conocido que la marca de Elon Musk incluye unas condiciones contractuales destinadas a evitar la reventa de los modelos con fines especulativos.La medida no está mal encaminada, desde un punto de vista puramente comercial. Por un lado, se trata de dar salida al stock restante de ambos modelos y lo normal en estos casos sería rebajar el precio. Por otro, en lugar de hacer eso, crea una edición más exclusiva y, por tanto, más cara.Esta versión ‘Signature Edition’ de los Tesla Model S y Model X está limitada a 350 unidades únicamente, de las cuales 250 corresponden a la berlina y 100 al SUV. Con tan pocas unidades, está claro que más de uno aprovecharía para especular y es lo que la compañía no quiere.Cada versión cuesta 159.420 dólares, lo que supone un incremento de unos 30.000 dólares respecto a la tarifa de las versiones Plaid que todavía quedan en stock. Es una cifra bastante abultada, pero esos coches están dirigidos a clientes de la marca.Con el fin de evitar esa especulación, Tesla ha introducido una cláusula en el contrato de compra que obliga a los clientes a conservar el vehículo durante, al menos, un año desde su entrega.El acuerdo establece que el propietario no podrá vender el vehículo o ni siquiera intentarlo dentro de ese periodo. En caso de incumplimiento, Tesla podrá imponer una sanción económica fijada en 50.000 dólares (casi la tercera parte del precio del coche) o en el beneficio obtenido con la reventa, dependiendo de cuál sea mayor.Venta por razones justificadasNo obstante, puede ocurrir que alguien compre un Model S o Model X ‘Signature Edition’ y tenga que venderlo en menos de un año por razones justificadas. Para este caso, el contrato de Tesla contempla esta posibilidad, pero el cliente debe comunicarlo a la compañía, que se reserva el derecho de recompra preferente.La marca estadounidense puede adquirir el vehículo al precio original, aplicando descuentos en función del uso, como el kilometraje o el desgaste. En caso de que decida no ejercer este derecho, entonces el propietario podrá venderlo a un tercero, previa autorización.Por otro lado, Tesla no permite transferir ciertos beneficios asociados al coche, como el sistema de conducción semiautónoma Full Self-Driving, la supercarga gratuita o la conectividad premium, que están vinculados exclusivamente al primer propietario y se pierden en caso de reventa.Con estas medidas, Tesla busca reducir el atractivo que puedan tener las ediciones ‘Signature Edition’ en el mercado de segunda mano y evitar la especulación.