El Tesla Model Y es el primer modelo que consigue pasar el nuevo test de seguridad de la NHTSA Es raro el día que la marca de Elon Musk no sea noticia por algo. Esta vez no se trata de una llamada a revisión por un fallo en la cámara trasera, como ocurrió esta semana, sino todo lo contrario: el Tesla Model Y se ha convertido en el primer coche que supera las pruebas de seguridad del regulador estadounidense.De esta forma, el SUV eléctrico de Tesla es el primer automóvil certificado bajo el nuevo estándar ADAS Safety Benchmark 2.0 de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration) en abril 2026. La certificación se aplica a todas las unidades producidas a partir del 12 de noviembre de 2025.El Model Y cumplió los 27 criterios obligatorios que establece el nuevo benchmark, incluyendo monitoreo continuo del conductor, frenado de emergencia autónomo con un 90% de efectividad o superior y asistencia de mantenimiento de carril con intervención activa.Cómo es el ADAS Safety Benchmark 2.0El nuevo referente en las pruebas de seguridad de la NHTSA se introdujo bajo la Infrastructure Investment and Jobs Act (IIJA) y establece requisitos que van más allá de las advertencias pasivas.Ahora, los coches deben intervenir de manera automática cuando detectan un riesgo. Hay cuatro requisitos clave que deben cumplir:Monitoreo del conductor (DME): mediante cámaras internas con IR (más de 1080p) que rastrean mirada y postura. Si detectan distracción superior a 3 segundos a una velocidad de más de 50 km/h, el vehículo reduce la velocidad y activa alertas.Frenada autónoma mejorada (AEB): el vehículo frena cuando el sistema detecta peatones, ciclistas y vehículos en condiciones nocturnas, con latencia inferior a 100 metros y cobertura 360 grados.Procesamiento IA: ECU con menos de 16 TOPS (Tera Operations Per Second: 1 TOP equivale a 1 billón de operaciones por segundo), actualizaciones OTA obligatorias y ‘caja negra’ para auditorías regulatorias.Puntuación NCAP 6.0: superior a 95% en pruebas de seguridad con telemetría enviada a NHTSA.La diferencia del nuevo estándar ADAS Safety Benchmark 2.0 con respecto al anterior de 2022 es que todos los vehículos que se vendan en Estados Unidos a partir de 2027 deberán equipar esos dispositivos, no será opcional.Pruebas de seguridad más exigentesLas cuatro pruebas que la NHTSA ha añadido al programa de calificaciones de seguridad revisan el frenado automático de emergencia para peatones, la advertencia de ángulo muerto, la intervención en ángulo muerto y la asistencia de carril.Entrando más en detalle, el primer criterio de evaluación se centra en el frenado automático de emergencia para peatones. Con ello, se busca reducir el riesgo de atropellos al detectar personas frente al vehículo y activar el freno si el conductor no reacciona a tiempo.El segundo punto es la advertencia de punto ciego o ángulo muerto. Esta función alerta al conductor cuando otro vehículo se encuentra en la zona lateral que no se ve. Aunque muchos modelos ya incluyen sistemas similares, la actualización del NCAP convierte esta capacidad en parte de un marco de referencia oficial.La tercera prueba mide la intervención en el punto ciego. No basta con una simple alerta, sino que el sistema interviene de manera activa para evitar una maniobra peligrosa si el vehículo detecta un posible contacto lateral.El cuarto elemento es el asistente de carril. Según la NHTSA, esta función ayuda al vehículo a mantener la trayectoria en su carril.En un mercado donde estas tecnologías suelen presentarse como señales de conducción semiautónoma, el nuevo referente intenta ofrecer una medida más concreta y comprensible para el consumidor promedio.En España, el Tesla Model Y está a la venta desde 40.990 euros y hay hasta cuatro versiones: Tracción trasera, con 299 CV y 534 kilómetros de autonomía; Premium Gran autonomía con tracción trasera, con 347 CV y 609 kilómetros de alcance; Premium Gran autonomía con tracción total, con 514 CV y 600 kilómetros de autonomía; y Performance, con 627 CV y 580 kilómetros de autonomía.