Tesla siempre ha dicho que su conducción autónoma solo necesitaba un ajuste de software. Ahora admite que necesitará "microfactorías" Recientemente, los Tesla Model 3 y Model Y han incluido el sistema Full Self-Driving (Supervisado) en Europa. Durante años, la compañía de Elon Musk decía que bastaba con una actualización del software para tenerlo, pero ahora reconoce que requerirá “microfactorías”.El sistema FSD de Tesla es un conjunto de funciones avanzadas de asistencia al conductor que permiten circular prácticamente por cualquier lugar bajo la supervisión activa de la persona. Por tanto, no significa que el vehículo pueda funcionar sin conductor.Diseñado para acometer las partes más estresantes de la conducción diaria y maximizar la seguridad, el sistema de conducción autónoma supervisado puede circular por calles urbanas, maniobrar en cruces, realizar cambios de carril y mucho más.La marca de coches eléctricos estadounidense siempre ha sostenido que su sistema Full Self-Driving sólo necesitaba un ajuste en el software del vehículo para disfrutar de las diferentes funciones, pero la realidad es bien diferente. Ahora sabemos que el hardware también es un obstáculo y no todos los usuarios podrán instalarlo.Tesla necesitará “microfactorías” para instalar su sistema Full Self-DrivingSegún ha reconocido el propio Elon Musk, la plataforma Hardware 3 (HW3) que incluye todos los vehículos vendidos entre 2019 y 2023 no tiene capacidad suficiente para lograr una conducción autónoma.La solución que propone Tesla es, cuanto menos, peculiar: construir “microfactorías”, pequeñas instalaciones en diferentes ciudades para actualizar el hardware.Una especie de pequeñas fábricas a las que acudirían los clientes con sus vehículos para sustituir componentes como el ordenador de conducción autónoma y las cámaras del vehículo para adaptarlos al nuevo Hardware 4.El fundador de la compañía asegura que este método sería más rápido y eficiente que hacerlo directamente en el servicio oficial, pero implica construir una red dedicada específicamente a ese fin, lo que supone también un desafío a nivel logístico.Tesla subraya que no todos los clientes tendrán acceso a las actualizaciones del hardware, sino sólo aquellos que equiparon su vehículo con el paquete de conducción autónoma (Full Self Driving), que actualmente cuesta 7.500 euros.Nueva plataforma Hardware 4Por tanto, los usuarios que en su día no incluyeron este equipamiento opcional, bien porque pensaban hacerlo más adelante mediante suscripción o bien porque no les convencía y luego sí, no podrán hacerlo.Sin embargo, Tesla aseguró en el pasado que todos sus modelos venían con el hardware necesario para incluir el paquete de conducción autónoma, por lo que estaríamos ante otra promesa incumplida de Elon Musk.Pese a todo, la compañía con sede en Texas espera que su nueva generación de hardware, el Hardware 4, así como futuras evoluciones como AI4+, sean compatibles con las funciones de conducción autónoma.El nuevo hardware equipa mejoras tecnológicas que permiten gestionar sistemas de inteligencia artificial en tiempo real, como mayor capacidad de procesamiento y memoria.Cómo funciona el Full Self-Driving de TeslaRecordemos que el sistema Full Self-Driving de Tesla requiere siempre supervisión por parte del conductor. El sistema funciona mediante la experiencia: cada día acumula más de 500 años de datos de conducción que se utilizan para enseñarle a responder ante las situaciones de conducción más inusuales.Cuando está activado, el FSD de Tesla utiliza las cámaras externas del vehículo y la inteligencia artificial para circular por todo el mundo. Todo el análisis del entorno en tiempo real, incluido el procesamiento de las señales de las cámaras y los datos de los sensores, se realiza directamente en el ordenador con inteligencia artificial integrada en el vehículo.En el núcleo del sistema se encuentra una red neuronal de extremo a extremo entrenada con datos de conducción anónimos del mundo real para interpretar su entorno y tomar decisiones de conducción en tiempo real.En lugar de basarse en reglas independientes y programadas manualmente para cada situación, el sistema aprende a identificar la tarea de conducción, desde las marcas viales y las señales de tráfico hasta los peatones y otros vehículos, y emite directamente las órdenes de control del vehículo.Este enfoque permite mejorar continuamente con más datos, adaptándose a entornos complejos del mundo real y ofreciendo una experiencia de conducción suave y natural.