Recibir una multa de tráfico por exceso de velocidad y posteriormente librarse de ella es un trámite muy difícil porque, normalmente, las sanciones se imponen con muy poco margen para la duda. Los radares que se utilizan para controlar las carreteras son cada vez más precisos y las autoridades trabajan para que las infracciones no queden impunes. Sin embargo, hay ocasiones muy concretas en las que es posible esquivar el pago.Un juez quita una multa de 400 euros a un conductor que fue cazado a 171 km/h: "La DGT debe ser mucho más rigurosa"Si no, que se lo digan a una conductora que recibió una multa de 400 euros tras ser capturada por un radar circulando a 171 km/h, pero que finalmente no será castigada por la Dirección General de Tráfico. Y es que, según las informaciones de Diario de Sevilla, hubo un fallo en la identificación del dispositivo de control de velocidad. El caso Esta historia comenzó el 27 de mayo de 2024 a las 10:21 horas. Una mujer circulaba con un Porsche por la autovía A-92, a su paso por la localidad de Estepa, cuando fue 'cazada' por un radar a 171 km/h. En dicha vía el límite establecido es de 120 km/h, por lo que la mujer se excedió en más de 50 km/h. Como resultado, la DGT le impuso una multa de 400 euros y la retirada de cuatro puntos del carné de conducir. El abogado de la mujer, Pedro Salinero, alegó que había "discrepancias en la CPU" del radar y que la identificación del cinemómetro era "inconsistente". Además, añadió que no se aplicaron los márgenes de error y que con los errores del dispositivo no podía "afirmarse una velocidad de 171 km/h, sino inferior, lo que conllevaría una infracción distinta y sanción menor". El magistrado 12 de la Sección de lo Contencioso-administrativo del Tribunal de Instancia de Sevilla apreció una "discordancia relevante en la identificación del cinemómetro", ya que en la denuncia de tráfico se nombraba al dispositivo número 946775 y en el certificado de verificación periódica figura como el número 946790. Por eso, dictó que no era posible "acreditar que el control efectuado corresponda efectivamente al dispositivo que realizó la medición controvertida". Multa retirada El juez determinó que era imposible asegurar que el cinemómetro funcionase correctamente y, por lo tanto, que existía una "duda razonable sobre la fiabilidad de la medición practicada". Por eso, decidió retirar la multa a la conductora, a la que también se devolvieron los cuatro puntos del carné. Además, se condena a Tráfico al pago de las costas procesales. El abogado manifestó al Diario de Sevilla que "la DGT debe ser mucho más rigurosa cuando impone sanciones y más de la importancia que nos ocupa".