Ocurrió el martes pasado martes sobre las 10 de la mañana en Madrid, cuando agentes de la Guardia Civil dieron el alto al conductor de un coche, que hizo caso omiso de las señales y salió huyendo. Persecución policial en MadridSe inició entonces una persecución durante la que se produjeron varias situaciones de peligro e incluso uno de los agentes tuvo un accidente, momento que recoge el vídeo. Ocurrió en una rotonda de la M-21, la autovía que desdobla el tráfico de la A-2 por las zonas industriales de San Fernando de Henares, conectando la M-40 con la M-50. Tiene una longitud total de unos 6,5 kilómetros.traffic scene with vehicles and road signageComo se aprecia en la secuencia, el coche embistió al motorista que llegó a caer al suelo, afortunadamente sin consecuencias graves.Esta grabación ha sido difundida en la cuenta oficial de X de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, quienes han confirmado que el agente afectado es de la Comandancia de Tráfico de Paracuellos del Jarama. En el tuit también han felicitado a los agentes por el éxito de la operación. Tras el impacto, el coche siguió circulando a gran velocidad hasta que fue interceptado algunos kilómetros después y los agentes pudieron identificarlo y detenerlo. Registraron el coche y cual fue su sorpresa al encontrar varias armas blancas y pistolas de fogueo. Había cuchillos, pero también incluso Katanas y hasta placas falsas de la Policía.El conductor ha sido acusado de un delito de atentado a la autoridad, lesiones y conducción temeraria. El primero está regulado en los artículos 550 a 556 del Código Penal y en este caso puede suponer prisión de seis meses a tres años, una pena que puede incrementarse si el Juez considera que hay circunstancias agravantes, en este caso conducción temeraria.