La evolución técnica de los motores y la creciente diversidad en el uso de la motocicleta han llevado a Repsol a replantear en profundidad su propuesta de lubricantes para este mercado. La compañía ha presentado una nueva gama específica para motos que reorganiza por completo su oferta, con el objetivo de facilitar la elección del producto adecuado y responder con mayor precisión a las necesidades reales de cada tipo de conducción. La presentación de estos nuevos aceites se ha realizado en el Repsol Technology Lab, el centro de innovación de la compañía, y supone una revisión integral tanto de la arquitectura de producto como del enfoque comercial. Frente a catálogos complejos y basados únicamente en especificaciones técnicas, la nueva gama se articula en torno al uso real de la motocicleta, un criterio que gana peso en un mercado cada vez más heterogéneo y especializado. El eje de esta reorganización es una estructura en cuatro grandes universos: Extreme, Explorer, Urban y Rider. Una estructura que agrupa los lubricantes en función del entorno de conducción y del nivel de exigencia mecánica. Esta segmentación busca simplificar la recomendación profesional y hacer más intuitiva la identificación del producto adecuado, tanto para el usuario final como para el canal especializado. Desde la conducción deportiva de altas prestaciones hasta la movilidad diaria, cada bloque responde a un perfil claramente definido. Para los más exigentes En la cúspide de la nueva gama Repsol se sitúa Extreme, concebido para motores sometidos a condiciones severas de carga, temperatura y régimen de giro. Se trata de lubricantes formulados con bases 100 % sintéticas, inicialmente pensados para un uso intensivo en carretera y posteriormente validados en competición. Su desarrollo y verificación en categorías de los grandes premios como Moto2 y Moto3 refuerzan su posicionamiento como solución de máximas prestaciones, trasladando al uso real del motorista aprendizajes obtenidos en escenarios de estrés mecánico extremo. De izquierda a derecha, José María García, responsable de Lubricantes España; Clara Velasco, directora de Lubricantes de Repsol; y Víctor Velázquez, responsable de Producto en Repsol. El universo Explorer está orientado a motocicletas de uso prolongado y versátil, como modelos turísticos y trail. En este caso, el foco se sitúa en la estabilidad del rendimiento a lo largo del tiempo y en la resistencia frente a condiciones cambiantes. La formulación prioriza una protección constante del motor, el control del desgaste y un comportamiento homogéneo en trayectos largos, un factor clave para usuarios que combinan distintos tipos de recorrido y climatología. Para la movilidad ciudadana, Urban responde a las particularidades del tráfico diario, los recorridos cortos y los ciclos térmicos repetitivos propios de la ciudad. La propuesta pone el acento en la limpieza interna del motor, la suavidad de funcionamiento y la protección frente al desgaste progresivo. Dentro de este bloque, la gama contempla formulaciones específicas para escúteres, teniendo en cuenta elementos diferenciales como la transmisión automática CVT o el embrague seco, aspectos críticos en este tipo de vehículos. El desafío de la fiabilidad La oferta se completa con Rider, orientado a la fiabilidad esencial del uso cotidiano. Diseñado para simplificar el mantenimiento, garantiza un comportamiento estable y una protección constante, además de compatibilidad con las principales especificaciones de los fabricantes, priorizando la funcionalidad y la sencillez en el cuidado de su motocicleta. En palabras de Clara Velasco, directora de Lubricantes de Repsol, esta renovación responde a una estrategia de simplificación y orientación al cliente, con una propuesta que combina exigencia técnica, facilidad de elección y una conexión directa con el uso real de la motocicleta.