La Guardia Civil y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) han vuelto a encender las alarmas ante una nueva campaña masiva de estafas que suplanta a la Dirección General de Tráfico (DGT) mediante correos electrónicos y mensajes de texto, con el objetivo de robar datos personales y bancarios a los ciudadanos. Esta modalidad no es nueva, pero se hace aún más masiva al ser una fecha en que los viajes en coche fueron el denominador común en Semana Santa. Probablemente, muchos conductores estarán preguntándose si habrán sido multados, situación que los estafadores aprovechan. ¿Cómo operan estos timos? Lo detallaba el INCIBE en su sitio web ya en 2025. Ahí cuentan que los delincuentes envían notificaciones falsas alertando sobre una supuesta multa pendiente. Para aumentar la presión, los mensajes incluyen amenazas como recargos inmediatos, pérdida de descuentos del 50% o incluso posibles demandas si no se paga "de inmediato". En todos los casos, el usuario es redirigido a una página fraudulenta que imita el portal de la DGT con gran precisión. https://www.incibe.es/ ¿Cómo funciona la estafa? Los mensajes, ya sea por SMS o correo electrónico, emplean un tono urgente y muy similar al de las notificaciones oficiales. Frases como "Dispone de 24 horas para pagar su multa" o “Último aviso antes del incremento de la sanción” forman parte del patrón habitual. La Guardia Civil confirma que estas oleadas de smishing (cuando llegan por SMS) y phishing (por correo electrónico) siguen expandiéndose y variando su contenido para aumentar la eficacia del engaño. Al hacer clic en el enlace, la víctima accede a una web falsa que copia el diseño de la sede electrónica de la DGT: colores corporativos, logotipos e incluso supuestos códigos de verificación que nunca llegan (como se muestra en la imagen anterior). Allí se solicitan datos personales (nombre, dirección, teléfono) y también información bancaria como número de tarjeta, fecha de caducidad y CVV. En algunos casos, los estafadores incluso simulan un proceso de autenticación para dar mayor credibilidad. Tras introducir los datos, el sistema redirige a la página oficial de la DGT para evitar sospechas. Pero en ese punto, los ciberdelincuentes ya disponen de la información suficiente para cometer fraudes económicos o incluso robo de identidad. ¿Cómo identificar la estafa? La DGT nunca envía multas por SMS ni por correo electrónico, únicamente por correo postal, tablón edictal o mediante la Dirección Electrónica Vial (DEV). Los remitentes suelen ser direcciones genéricas o sospechosas, sin relación con los dominios oficiales. Mensajes redactados con urgencia, amenazas o errores gramaticales. Enlaces que no corresponden al dominio real de la DGT. Qué hacer si recibes una notificación sospechosa Si el usuario recibe una comunicación de este tipo pero no ha interactuado con el enlace, la recomendación principal es: No pulsar el enlace bajo ningún concepto. Bloquear al remitente y eliminar el mensaje. Reportar el incidente al buzón de INCIBE, lo que permite ampliar la difusión del fraude y evitar nuevas víctimas. En caso de haber caído en la trampa e introducir datos personales o bancarios, INCIBE aconseja: Contactar de inmediato con el banco para proteger la cuenta. Guardar todas las evidencias (capturas, correos, enlaces). Presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Realizar egosurfing para comprobar si los datos se están utilizando sin consentimiento. Las multas falsas están entre las herramientas preferidas de los ciberdelincuentes.