Cada vez que llega un periodo festivo las carreteras se llenan de conductores que aprovechan los días libres para viajar, desconectar y visitar a la familia. La Semana Santa de 2026 no ha sido una excepción, ya que han sido jornadas de mucho movimiento con millones de desplazamientos. Y ese aumento de tráfico se traduce en más imprevistos, retenciones y situaciones de riesgo.En este sentido, hay varios factores más allá de la conducción que provocan accidentes en la carretera. De hecho, el Real Automóvil Club de España (RACE), que ha registrado más de 19.600 incidencias en carretera durante la Semana Santa, ha querido advertir del peso que tienen las averías. El balance El RACE ha registrado más de 19.600 incidencias en carretera durante la pasada Semana Santa, en un contexto marcado por el aumento de los desplazamientos y la elevada exposición al riesgo en la red viaria. Según la organización, las incidencias mecánicas continúan siendo el principal motivo de asistencia, muy por encima de los accidentes de tráfico. Estos datos recuerdan la importancia del mantenimiento del vehículo, especialmente en periodos de alta movilidad. En concreto, las averías de motor concentraron el 36,3% de las intervenciones, seguidas de los problemas en neumáticos con un 30,7% y fallos de batería con un 25,2%. En conjunto, estos tres factores representaron el 92,1% de las asistencias en carretera durante este periodo. Por detrás, se situaron los accidentes de tráfico, con un 5,1% del total, y las averías en la bomba o sistema de inyección diésel, con un 2,8%. Un buen mantenimiento El Real Automóvil Club de España (RACE) lanza un aviso tras Semana Santa: 19.600 incidencias y un enemigo silencioso en carreteraEl informe demuestra claramente que las averías constituyen el principal riesgo al que se enfrentan los conductores. Además, tienen un impacto añadido debido a que no suelen estar cubiertas en su totalidad por los seguros tradicionales, lo que incrementa el coste para los usuarios. Por otro lado, el RACE advierte de que el envejecimiento del parque automovilístico en España contribuye a elevar el número de incidencias. A esto último habría que sumarle el deterioro del firme en algunas vías tras los episodios de lluvias intensas registrados en invierno, que han favorecido la aparición de baches y otros desperfectos. En materia de seguridad vial, el análisis vuelve a situar a las carreteras convencionales como el entorno más peligroso, al concentrar la mayoría de los accidentes mortales. Como conclusión, la organización insiste en la necesidad de reforzar las actuaciones en infraestructuras, señalización y concienciación, así como en la importancia de revisar el estado del vehículo antes de viajar.