Los helicópteros de vigilancia que utiliza la DGT se han convertido en una de las herramientas más eficaces para controlar todo lo que ocurre en las carreteras españolas. Y es que estos dispositivos son capaces de detectar maniobras peligrosas y excesos de velocidad a gran distancia y con enorme precisión.Además, desde Tráfico suelen compartir algunas de las grabaciones en redes sociales para denunciar conductas irresponsables y, al mismo tiempo, concienciar sobre los riesgos de ciertas conductas al volante. Recientemente, la DGT ha compartido un vídeo que ha llamado la atención a los usuarios.La DGT graba a un coche a más de 200 km/h y lanza un aviso a los conductores: "Forzar la máquina puede acabar muy mal" Un coche a 200 km/h El pasado 9 de mayo, la DGT publicó un vídeo en el que aparece un coche que sufre una avería en el motor mientras circulaba a más de 200 km/h y que, como consecuencia, comienza a echar humo. A las imágenes les acompaña el siguiente texto: "Circular a más de 200 km/h en una vía pública es una pésima idea. Además de constituir un presunto delito, pone en grave riesgo tanto al que conduce como al resto de usuarios de la vía". En este sentido, el organismo de tráfico trata de recordar que cuando un usuario circula muy por encima de los límites establecidos no solo se está poniendo en peligro a él, sino que supone una amenaza para el resto de conductores que comparten la vía. "Cumplir los límites de velocidad no es solo una obligación, es civismo", añade la DGT. Pero es que, más allá del peligro que supone para la seguridad vial, forzar el vehículo para alcanzar velocidades muy altas tiene consecuencias negativas para el sistema. Lo más normal es que los componentes internos acaben rompiéndose por tener que trabajar bajo una tensión mecánica demasiado alta. Las redes no dan crédito La publicación de la DGT ha provocado las reacciones de los usuarios. Algunos abogan por castigar duramente al conductor: "Retirada permanente del permiso de conducir, 30.000€ de multa y 3 meses de prisión, eso haría yo". Otros, mientras tanto, han hecho hincapié en el mal estado de las carreteras, que también puede provocar averías.