El desplazamiento masivo de aficionados tras la final de la Copa del Rey disputada el pasado fin de semana en Sevilla dejó en Extremadura varios episodios de conducción peligrosa que están siendo investigados por la Guardia Civil. Dos sucesos distintos, ocurridos en la A‑5 y la A‑66 a la altura de Mérida, pusieron en riesgo la seguridad vial y obligaron a intervenir a los agentes. Uno de los casos más llamativos fue el acoso a una furgoneta que portaba una bandera de España con el escudo del Atlético de Madrid cuando circulaba por la autovía A‑5. Los hechos se produjeron el domingo, un día después de la final, y quedaron recogidos en un vídeo difundido en redes sociales que rápidamente se hizo viral. En las imágenes se observan tres furgonetas de color oscuro que circulan junto a otra de color blanco, sobre la que una de ellas realiza una maniobra peligrosa. Según puede verse en la grabación, una de las furgonetas se coloca en paralelo por el carril izquierdo, con la puerta lateral derecha abierta, y simula invadir el carril por el que circula el vehículo con la bandera, generando una situación de claro riesgo para sus ocupantes y para el resto de usuarios de la vía. La Guardia Civil detuvo a dos personas por estos hechos en Mérida. Ambos acusados, vecinos de Euskadi y mayores de edad, quedaron posteriormente en libertad, aunque serán investigados por la vía penal. Así lo confirmó este martes el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, quien subrayó la gravedad de lo ocurrido. “Irá por la vía penal de forma clara, pues se pone en riesgo la vida de otra persona y es una irresponsabilidad”, afirmó. Fuentes del instituto armado confirmaron que la investigación sigue abierta a raíz del visionado de las imágenes. Bengalas en la carretera De forma paralela, la Guardia Civil esclareció otro incidente, también ocurrido en la jornada posterior a la final, aunque sin relación directa con el vídeo viral. En este caso, los agentes detuvieron el domingo al conductor y al ocupante de un turismo, ambos vecinos de San Sebastián, por delitos de conducción temeraria y contra la seguridad vial en la autovía A‑66, a su paso por Mérida, cuando regresaban de Sevilla. La actuación se inició tras el aviso de varios conductores que alertaron de columnas de humo en la vía, ante el temor de que se hubiera producido un incendio tras un accidente. Una patrulla que recorría la zona localizó el vehículo causante del aviso y comprobó que el ocupante del asiento delantero circulaba con medio cuerpo fuera del coche mientras lanzaba bengalas contra otros usuarios de la autovía. Estas acciones obligaron a varios conductores a realizar maniobras evasivas para evitar colisiones. Además, el conductor del vehículo circulaba en zigzag dentro de su carril, lo que incrementó el “grave riesgo” para la seguridad vial y motivó que los agentes les dieran el alto. Tras inspeccionar el coche, la Guardia Civil encontró en su interior más de 11 kilos de material pirotécnico de distintos tipos, según informó en una nota de prensa. Ambos detenidos se enfrentan no solo a responsabilidades penales, sino también a una posible sanción administrativa por infracción del reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería. La Guardia Civil quiso aclarar expresamente que esta actuación no guarda relación alguna con el acoso investigado en la A‑5, pese a la coincidencia temporal y al contexto del regreso de aficionados tras la final copera. Estos episodios vuelven a poner el foco sobre los riesgos asociados a comportamientos imprudentes en carretera, especialmente en desplazamientos multitudinarios tras grandes eventos deportivos. Desde el instituto armado recuerdan que cualquier maniobra temeraria, lanzamiento de objetos o distracción intencionada puede tener consecuencias fatales y derivar en delitos contra la seguridad vial, con penas que van mucho más allá de una simple multa.