El mundo vive en una constante oleada de nostalgia que, dentro del sector del automóvil, es más marcada que nunca. Los fabricantes están aprovechando la llegada de los coches eléctricos para revivir nombres míticos de su historia y convertirlos en modelos de cero emisiones. Renault es la principal abanderada de esto, pero una compatriota suya va a seguir su ejemplo con otro coche mítico: el Citroën 2CV. El regreso del popular utilitario lleva rumoreándose desde hace muchísimo tiempo, con cruces de filtraciones y declaraciones que eran contradictorias entre sí. Ahora, una voz autorizada ha puesto fin a la rumorología y ha confirmado su vuelta: Xavier Chardon, consejero delegado de la compañía. En declaraciones a AutoExpress ha anunciado que la firma francesa está trabajando en un nuevo coche eléctrico, inspirado por el 2CV, que se presentará de manera oficial en el Salón del Automóvil de París 2026 y cuyo objetivo será “llevar la movilidad a las masas”. Pierre Leclercq, que lidera el equipo de diseño de Citroën, explica que la idea de traer de vuelta al coche no es nueva y directamente señala al prototipo Revolte de 2009 como uno de los primeros tanteos sobre su posible regreso: “Todos hemos intentado recrear el 2CV. Era una interpretación moderna del 2CV y era genial. No puedes negar que lo intentarías, igual que intentamos con los pequeños H-Type o cosas así. Intentamos esos proyectos”. Si bien hace casi 20 años era demasiado pronto para pensar en una reedición en formato eléctrico, actualmente parece el momento propicio para hacerlo. Además, el enfoque del proyecto actual es el de trasladar las características del clásico a los tiempos modernos: “Si pensamos en un 2CV, un coche económico para el pueblo, es fundamental mantener su filosofía y sus valores. Si podemos reinterpretarlo en un coche actual, hagámoslo”. Los coches eléctricos baratos están de moda y la oferta es cada vez más amplia, con representantes recién lanzados como el Renault Twingo. El “dos caballos” entraría dentro de esa tendencia y recuperaría el espíritu de movilizar a las clases populares, aunque ahora en clave de cero emisiones. Pero Chardon cree que no todo vale y que no es suficiente con apelar a lo retro: “La nostalgia por la nostalgia no es la solución mágica. Para mí, lo más importante es comprender el propósito del coche en aquella época. El propósito del [2CV] era llevar la movilidad a las masas después de la Segunda Guerra Mundial. Podía transportar a cuatro campesinos bajo un mismo techo y cargar 50 kg de patatas. En los próximos años, quizás podría sustituir al campesino por una enfermera”. El Citroën 2CV eléctrico costará menos de 15.000 euros Stellantis cuenta con su propia plataforma para desarrollar coches eléctricos baratos, que es la que usan modelos como el Fiat Grande Panda o el propio Citroën C3. Es la que usaría también el 2CV eléctrico, que, según explica el CEO, se situará en un escalón de precio inferior. El Renault Twingo sigue una idea similar. “Desde la pandemia de Covid, seguimos sin ver a tres millones de personas comprar coches nuevos cada año en Europa. Y la mayor parte de esto, diría que el 60%, se debe simplemente a que ya no hay coches por debajo de los 15.000 euros o las 15.000 libras esterlinas”, explica, aludiendo a la práctica desaparición de los coches baratos en el mercado actual, especialmente si se habla de mecánicas eléctricas. “Creo que lo importante para la marca es ofrecer una solución que nos permita ofrecer un coche eléctrico por debajo de los 15.000 euros. Puedo confirmar que estamos trabajando en ello”, concluye. Una de las posibilidades que hay para lograrlo es que directamente se incluya dentro de la categoría M1E anunciada por la Unión Europea.