22 coches pequeños perfectos para moverse por la ciudadLos 17 coches eléctricos más baratos del momento¿Interesa realmente el coche autónomo a los conductores? Desde su introducción hace unos años, el Reglamento General de Seguridad (GSR) que impulsa la Unión Europea para mejorar la seguridad de los vehículos a motor ha ido incrementando sus exigencias a los fabricantes con nuevos sistemas ADAS de ayuda a la conducción que, por obligatorios, ya están presentes en la práctica totalidad de los coches que pueden adquirirse nuevos.Ahora este reglamento europeo entra en una nueva fase donde, a partir del próximo 6 de julio, obligará a montar en todos los turismos de nueva matriculación dos sistemas ADAS más, enfocados a la monitorización del conductor y la protección de los usuarios más vulnerables de la vía. Por eso, si barajas comprar coche nuevo en los próximos meses, te interesa conocerlos.Las distracciones, en el punto de miraEl primero de estos dos nuevos sistemas ADAS se conoce con el nombre técnico de "detector de distracciones y somnolencia del conductor avanzado", o por las siglas ADDW o DDR-ADR. Puede que esta denominación impresione, pero en realidad se trata de una gran evolución de los sistemas que ya conocemos de alerta de concentración y fatiga.detector fatiga DSCon la nueva normativa estos sistemas deberán, obligatoriamente, analizar constantemente y en tiempo real el comportamiento del conductor -sus movimientos con el volante, sus movimientos de cabeza, hacia dónde está mirando o el parpadeo de sus ojos- mediante varias cámaras y sensores dedicados. Si detecta algún movimiento extraño que pueda comportar un riesgo, este sistema ADDW avisará al conductor con señales visuales y acústicas para que recupere de inmediato su atención y su buena postura.Speeding car with projected displays identifying traffic elementsDe un modo similar, el segundo nuevo sistema es una evolución del conocido asistente a la frenada de emergencia, el cual a partir del mes de julio deberá incorporar funciones para reconocer en entornos urbanos a usuarios vulnerables de la vía -como peatones y ciclistas- y actuar automáticamente sobre los mandos del coche en el caso de que el conductor no reaccione a tiempo para evitar el atropello.