Se cumplen 30 años desde que Citroën lanzó al mercado un modelo muy revolucionario, el Berlingo. Llegó como el sucesor de un vehículo legendario, el C15, y después de más de 30 años y de 4,2 millones de unidades fabricadas en Vigo, se ha convertido también en una leyenda. Un coche con una doble personalidad: como vehículo de trabajo y también para los que buscan un vehículo más grande, amplio y muy versátil, pero asequible.Cuando Citroën lanzó al mercado el Berlingo se convirtió en una verdadera revolución, y también un coche que iba a salvar las cuentas de la marca francesa. Y es que, desde que se lanzó al mercado, se ha convertido en el líder indiscutible entre los vehículos comerciales ligeros en Europa. Esos vehículos en principio eran de uso comercial pensados para los oficios, fontaneros, carpinteros, pintores o jardineros, entre otros muchos. Igualmente llegó en una versión de pasajeros, con cinco asientos, o hasta siete en las versiones más recientes. Estas últimas permiten una gran capacidad de carga en su vano trasero y también una utilización similar a la de un turismo de cinco plazas reales. Con el paso de los años, el Berlingo se ha convertido en la referencia entre los vehículos comerciales ligeros. La razón es que, además de las importantes ventas logradas por el coche, ha derivado en versiones de otras marcas, pero basadas exactamente en el mismo concepto. Y es que el Citroën Berlingo es lo mismo que el Peugeot Partner, el Opel Combo o el Fiat Dobló. Todos estos modelos conforman la denominada internamente familia K9. A todos ellos, con marcas del grupo Stellantis, se añadió uno nuevo hace unos años, el Toyota Proace City. Un concepto innovador Pero lo mejor es que todos estos modelos se fabrican de manera exclusiva para todo el mundo en la planta Española de Vigo. Esta factoría se convirtió el año pasado en la más productiva de todo el grupo Stellantis, superando las 520.000 unidades. Y de ellas, un total de 370.000 correspondieron al Citroën Berlingo y sus "hermanos" de la familia K9. El primer Citroën Berlingo salió de la cadena de montaje de Vigo a principios de 1996 y llegó para revolucionar la movilidad urbana. Ahora, en esta tercera generación, la familia K9 se ofrece en una importante gama de opciones, con versiones de carrocería de tipo Combi (las de pasajeros) pero también la furgoneta. Y dos opciones de carrocería, corta y larga. Lo más importante es que en cuanto a su mecánica, estos modelos están disponibles en variantes diesel y gasolina, hibridas y, por supuesto, 100% eléctricas. Ahora estamos acostumbrados a ver este tipo de vehículos comerciales pequeños por las calles de las grandes ciudades. Muchas marcas generalistas los tienen. El Renault Kangoo, el Nissan Townstar o el Ford Tourneo Connect son algunos ejemplos. Espionaje industrial Pero cuando se presentó el Citroën Berlingo, allá por el año 1996, fue la revolución. Esta presentación no estuvo exenta de cierta polémica de espionaje. Algunos rumores apuntan a que dos ingenieros de Citroën podrían haber pasado cierta información del nuevo concepto a Renault. No está confirmado, la verdad, pero solo unos meses después del Berlingo llegó la alternativa de Renault, el Kangoo. Esta anécdota, que desconozco si es completamente cierta, demuestra la importancia de este modelo. Hasta entonces no había vehículos comerciales ligeros, que fue una denominación que se creó con el Berlingo. Antes, lo que había eran los denominados derivados comerciales. Eran coches que partían de un modelo de gran venta del segmento B que se cortaba por detrás de los asientos delanteros. Y ahí se añadía un cajón de chapa, con más o menos gracia. La historia revolucionaria de la marca Citroën comenzó muy pronto y en 1955 se lanzó el no menos legendario 2 CV AZU, también conocido como 2F. El mejor ejemplo fue el Citroën C15, un coche con la parte delantera del Citroën Visa y ese cajón trasero. Ese mismo concepto lo tenían Ford, Opel y hasta Seat. También Renault, que con la base del R5 creó el Express, un modelo con cristales traseros y precursor, de alguna forma del concepto Berlingo. Citroën 2CV AZU de 1955 Pero Citroën, una vez más una marca pionera en la automoción, fue la precursora del concepto derivado comercial del C15 también. En 1955 se lanzó al mercado el 2 CV AZU, la furgoneta basada en el legendario 2CV. En este caso se cortaba la carrocería tras los asientos delanteros y se instalaba un cajón de chapa ondulada muy característica. Estos vehículos fueron empleados por Correos, Telefónica y por muchas empresas de la época. Ese mítico 2CV AZU, también conocido como 2F, se fabricó durante años en la planta de Vigo desde 1955. Los derivados comerciales, como el C15, eran vehículos pensados para el trabajo de forma casi exclusiva. Sin embargo, con la llegada del Berlingo el coche pasó a ofrecer muchas más opciones. Y es que con las versiones Combi, con 5 asientos y un buen maletero, se ofrecía un vehículo más versátil. De lunes a viernes se podía usar como el coche de trabajo, pero los fines de semana permitía usarse como un coche más de ocio, más familiar. Esta notable relación de Citroën con los vehículos comerciales ligeros, el C15 a la izquierda y el Berlingo a la derecha, siempre con el sello "made in Spain". El Berlingo también abrió otro tipo de utilización, pensada en personas con aficiones que requerían más espacio, deportistas o personas más aventureras. Y también la de un usuario en busca de un coche mucho más amplio y habitable, con más espacio hacia arriba o con mucha visibilidad. Igualmente un vehículo muy interesante para familias que necesitaban usar sus sillitas de niño. Esta última operación es muy fácil en un Berlingo, por su gran puerta lateral corredera, su buen acceso o su gran altura. 4,2 millones de unidades La idea del Berlingo, un modelo que llegó al mercado en 1996, fue realmente genial, y la prueba es que todos los fabricantes siguieron ese concepto de coche. La mejor forma de entender su gran éxito es que desde entonces se han fabricado 4,2 millones de unidades. Y si hablamos de toda la familia K9, la cifra se acerca a los 10 millones de unidades. Todos ellos con la etiqueta "made in Spain" que salieron de Vigo. Ahora, en el búnker de la planta de Vigo, donde se trabaja en los modelos futuros de la marca de manera totalmente secreta, ya se prepara una versión conmemorativa de la que les podremos hablar un poco más adelante. Aquí pueden ver el primer Citroën Berlingo fabricado en Vigo y la última unidad del C15. ¡Feliz cumpleaños! Para conocer de primera mano la gran historia del Citroen Berlingo hemos viajado a París. Allí, en un entorno muy rural, hemos podido ver cada una de las generaciones del Berlingo. También algunas unidades de versiones furgón y Combi, una unidad de Gas Natural o incluso un divertido y desenfadado prototipo descapotable, previo a la presentación del modelo. Y una unidad de las que participó en el París-Samarkanda- Moscú. Pero sin duda lo que me ha parecido más interesante ha sido una zona donde se podían ver la primera unidad del Citroën Berlingo fabricada junto a la última de la C15 producida en Vigo. Y junto a estos dos vehículos, el que sin duda fue el precursor de este tipo de vehículos: les hablo del 2 CV AZU. Se trata de un coche con la parte delantera, hasta el final de los asientos delanteros, del 2 CV y la parte trasera una caja de chapa ondulada para ser utilizada para cargar. Tres coches "made in spain" que representan la evolución del vehículo industrial ligero desde 1955 hasta nuestros días.