Las normas que regulan los cambios de carril son por lo general muy claras para los conductores. Más allá de algún despiste puntual o alguna conducta irresponsable, la mayoría de usuarios saben cuándo deben ceder el paso y en qué casos pueden desplazarse de un lado a otro con prioridad. Aun así, hay ciertas situaciones en carretera que generan dudas incluso entre los más experimentados.Por ejemplo, hay conductores que no tienen del todo claro qué pasa cuando dos vehículos circulan en paralelo en una vía de tres carriles y ambos quieren ocupar el central. Es decir, quién tiene prioridad: el que quiere cambiar del carril de la izquierda al del centro o el que quiere cambiar del carril de la derecha al del centro. Las normas El artículo 74 del Reglamento General de Circulación regula los cambios de carril y establece que "toda maniobra de desplazamiento lateral que implique cambio de carril deberá llevarse a efecto respetando la prioridad del que circule por el carril que se pretende ocupar". Es decir, la norma general es que, al cambiar de carril, tiene prioridad quien ya está en él y no pretende moverse del mismo. En una carretera con tres carriles, quién tiene prioridad para cambiarse al central: las reglas para evitar multas y accidentesEl problema es que no se especifica qué ocurre cuando dos coches quieren pasar a un carril en el que no hay nadie. Tampoco en el artículo 83, que regula los adelantamientos en calzadas de varios carriles, da una respuesta a esta situación. Para ello, habría que recordar que la regla general indica que la circulación normal se hace por la derecha y, sobre todo, que quien se mueve de carril es responsable de señalizar con antelación. En este sentido, el conductor que quiere cambiar de carril siempre debe asegurarse de que puede hacerlo con seguridad. Teniendo esto en cuenta, se puede decir que lo más seguro es que ambos conductores desistan para evitar la maniobra peligrosa y esperen a que las circunstancias del tráfico cambien para, uno de los dos, moverse al centro. Más detalles Otra interpretación es que el conductor que circula por la derecha tiene prioridad y, por lo tanto, si dos coches entran en el mismo carril simultáneamente, el vehículo de la derecha tiene la preferencia y el del carril izquierdo debe esperar. Lo que sí está claro es que nunca se debe "competir" por el carril porque los cortes de trayectoria o las maniobras bruscas son sancionables y peligrosas. Circular indebidamente por un carril o cambiar de uno a otro de forma peligrosa se consideran infracciones graves que pueden multarse con hasta 200 euros. Por eso, lo más seguro siempre es desistir de la maniobra de cambio de carril si otro conductor está desplazándose al mismo lugar. De hecho, si la maniobra provoca un riesgo real, puede elevarse la sanción e incluso tener consecuencias penales.