El consumo de combustible depende de factores como el tipo de vehículo, el motor o el mantenimiento que haya recibido el coche. Aun así, los expertos coinciden en que la forma de conducir suele ser el aspecto que más influye en el gasto en gasolina o diésel. De hecho, hay ciertos hábitos que pueden hacer al conductor perder mucho dinero en las gasolineras.En este sentido, la conducción eficiente se ha convertido en una de las mejores formas de ahorrar dinero sin necesidad de modificar el vehículo ni dejar de utilizarlo. Recientemente, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE, por sus siglas en inglés), ha confirmado que hay un gesto común al volante que puede vaciar el depósito más rápido de lo que el conductor se imagina. En profundidad El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) advierte de un error de conducción que aumenta el consumo de combustible hasta un 40%Concretamente, el DOE ha señalado a la conducción agresiva como uno de los hábitos que más gasolina desperdicia. Y es que el exceso de velocidad, las aceleraciones bruscas y las frenadas repentinas pueden reducir el rendimiento de la gasolina hasta en un 30% en autopista y en un 40% en ciudades con mucho tráfico, en las que hay paradas y arranques frecuentes. Conducir con acelerones y frenadas bruscas es algo habitual en conductores estresados o en personas que tienen prisa por llegar a su destino. Por ejemplo, puede ser tentador arrancar rápidamente cuando el semáforo se pone en verde para ganar unos segundos, pero es algo que dispara el consumo de combustible. Aquí entra en juego la banda de potencia de tu vehículo, que es el rango de revoluciones por minuto (RPM) entre el par máximo y la potencia máxima del motor. Cuando las RPM se encuentran dentro de este rango, el motor produce la máxima potencia con la menor cantidad de combustible. Si ocurre lo contrario, entra demasiado aire en el motor y se desperdicia combustible. Cuidado al frenar Según los especialistas, frenar de golpe también puede suponer un desperdicio de combustible, ya que al hacerlo se pierde el impulso que el vehículo ha acumulado al acelerar. Además, mantener el pedal pisado a fondo genera un mayor desgaste en el vehículo. Por eso, siempre es recomendable circular a un ritmo constante que permita al conductor frenar el coche sin necesidad de pisar el pedal al máximo.