En plena primavera y ahora que el calor está a la vuelta de la esquina, muchos conductores tendemos a circular con la ventanilla bajada. Esa brisa de aire fresco que entra desde el exterior resulta agradable y, además, es una forma de refrescarse sin tener que encender el aire acondicionado. Todo parecen ventajas, pero la realidad es algo más compleja.Bajar la ventana del coche parece un gesto sin importancia que, simplemente, aporta algo de comodidad. Sin embargo, es algo que afecta directamente al consumo de combustible. De hecho, en muchos casos, puede salir más caro dejar la ventanilla bajada que encender el aire acondicionado del coche. Cuánto afecta al consumo La clave para entender el gasto en combustible que suponen las ventanillas bajadas es la aerodinámica del coche, que viene a ser la forma en la que gestiona el flujo de aire que hay a su alrededor. Es decir, tal y como explican desde km77, el vehículo debe vencer la resistencia del aire para desplazarse, y cualquier cambio en la aerodinámica tiene un impacto en el consumo de gasolina, diésel o electricidad. En este sentido, bajar las ventanas altera el flujo del aire que rodea el coche porque parte de ese aire entra, generando turbulencias entre el interior del vehículo y el exterior. En otras palabras, aumenta la resistencia aerodinámica, lo que hace que el sistema necesite más combustible porque tiene que alcanzar una mayor potencia para mantener la misma velocidad. Conducir con las ventanas bajadas te puede hacer perder dinero: así afecta al consumo de combustibleCuanto mayor es la velocidad, mayor es la resistencia del aire, y por eso las ventanas abiertas impactan especialmente en el consumo cuando se circula por autopista o autovía. De hecho, los expertos aseguran que, por ejemplo, a 120 km/h, conducir con las ventanillas bajadas aumenta el consumo entre un 5% y un 10%. La cifra exacta dependerá de factores como la altura del vehículo o la aerodinámica general del mismo. Ventanillas o aire acondicionado Hay que tener en cuenta que si se conduce más despacio, la resistencia aerodinámica tiene un impacto mucho menor en el consumo. Por eso, existe la duda de si es mejor circular con las ventanillas bajadas o con el aire acondicionado encendido para ahorrar combustible. Por norma general, se puede decir que a una velocidad de 80 km/h o superior, las ventanillas abiertas provocan una resistencia al aire que es superior al gasto energético del aire acondicionado. Por eso, para circular por ciudad suele ser mejor bajar la ventana y, por autopista, el climatizador.