Hay conductores que pasan años con el mismo coche sin descubrir algunas de sus funciones más útiles. Entre pantallas, asistentes y botones poco conocidos, ciertos sistemas siguen pasando desapercibidos pese a estar pensados para facilitar la conducción diaria. Las retenciones, los semáforos y las pendientes forman parte del día a día en muchas ciudades. Es ahí donde algunos automovilistas han empezado a utilizar una ayuda que reduce la fatiga al volante y que cada vez más usuarios activan desde el inicio del trayecto. Un sistema para reducir el esfuerzo Los fabricantes han desarrollado múltiples asistentes destinados a facilitar la conducción en situaciones repetitivas. Algunos están relacionados con el aparcamiento y otros buscan reducir el cansancio en desplazamientos frecuentes. Entre esos avances destaca el conocido como Auto Hold, una función capaz de mantener el vehículo completamente detenido sin necesidad de mantener el pie sobre el pedal del freno. Este sistema suele colocarse junto al freno de mano eléctrico. Aunque depende de cada marca, normalmente aparece identificado mediante un botón pequeño y fácil de activar. Qué hace exactamente cuando se activa El mecanismo entra en funcionamiento cuando el coche se detiene completamente. En ese momento, el sistema mantiene aplicada la frenada de manera automática sin que el conductor tenga que seguir presionando el pedal. Eso permite retirar el pie mientras el vehículo permanece inmóvil en un semáforo, un atasco o una pendiente pronunciada. Cuando se vuelve a acelerar, el coche libera automáticamente el freno. Pulsando este botón, se activa el sistema. La ventaja que ofrece en ciudad El tráfico urbano obliga a realizar constantes detenciones durante cualquier trayecto. Esa repetición continua de movimientos termina provocando cansancio, sobre todo en desplazamientos largos o frecuentes. Con esta función activada, la conducción resulta más cómoda porque elimina la necesidad de mantener presión constante sobre el pedal del freno durante las paradas. Muchos usuarios aseguran notar especialmente la diferencia después de varios días utilizándolo. La sensación de descanso al volante aumenta en recorridos con tráfico denso. Por qué también ayuda en pendientes Las cuestas son otro de los escenarios donde este asistente resulta especialmente práctico. Muchos conductores sienten cierta inseguridad al reiniciar la marcha en una pendiente pronunciada. El sistema mantiene el coche completamente inmóvil hasta detectar la aceleración. Eso evita pequeños desplazamientos hacia atrás que pueden provocar nerviosismo en tráfico denso. También facilita maniobras en rampas de garaje o accesos estrechos. El vehículo permanece estable durante toda la detención, incluso en inclinaciones pronunciadas. Por qué sigue siendo tan desconocido Aunque está presente en miles de coches, muchos conductores jamás reciben explicaciones claras sobre cómo utilizar este asistente. En ocasiones, toda la información queda limitada al manual del vehículo. Hay usuarios que prefieren seguir conduciendo de la forma tradicional por simple costumbre y no prueban nuevas funciones hasta que alguien se las recomienda. Otros incluso creen que este mecanismo puede perjudicar el sistema de frenado, cuando en realidad ha sido diseñado precisamente para optimizar determinadas situaciones de conducción. Este botón se ubica junto al del freno de mano eléctrico. Cada vez más presente en coches accesibles Hace algunos años este tipo de asistentes era habitual únicamente en modelos premium. Sin embargo, la evolución tecnológica del automóvil ha cambiado completamente esa situación. Actualmente puede encontrarse en SUV compactos, berlinas e incluso utilitarios accesibles. Las marcas buscan una conducción más cómoda y sencilla para el uso diario. La expansión del freno de mano eléctrico también ha favorecido la llegada de estos sistemas, que ya forman parte del equipamiento habitual en numerosos vehículos modernos. También mejora la seguridad Además de aumentar el confort, esta función incorpora ventajas relacionadas con la seguridad vial. Mientras el coche permanece detenido automáticamente, las luces de freno continúan encendidas. Eso permite avisar al resto de conductores de que el vehículo sigue completamente parado, algo especialmente útil en tráfico intenso o con poca visibilidad. También reduce el riesgo de movimientos involuntarios durante una distracción momentánea. El control del vehículo se mantiene constantemente hasta que el conductor decide continuar la marcha.